sábado 13 de diciembre de 2025
EDITORIAL

El ranking más incómodo

Por Redacción El Ancasti

La provincia de Catamarca encabeza dos rankings demasiado tristes en el contexto nacional. Por un lado, es la jurisdicción donde, en el último año, más ha crecido el empleo público en relación con su cantidad de habitantes. Por el otro, y quizás con alguna vinculación directa con lo anterior, es también la provincia en la que se ha perdido mayor cantidad de empleo privado.

Por lo primero, un informe de la consultora Economía y Regiones, publicado el lunes pasado por El Ancasti, revela que Catamarca figura al tope de la nómina de Estados provinciales con 142,8 empleados públicos provinciales por cada 1.000 habitantes. Tan alta es la incidencia del sector estatal en esta provincia que casi triplica la media nacional, que es de 52,3.

Como dato relevante, el informe aclara que la cifra se refiere solo al Estado provincial, de manera que no se considera el empleo en los organismos nacionales y en los municipios. Si se incluyeran los empleados municipales, la incidencia del sector público sería mayor aún, por cuanto hay localidades del interior donde el municipio no solo es el principal empleador sino el único. Todo lo demás es trabajo no registrado o cuentapropismo.

En una elíptica alusión a este informe, la gobernadora Lucía Corpacci dijo el lunes último, en el acto por el Día de la Lealtad peronista, que su "sueño” es que "Catamarca tenga menos empleados públicos”, pero aclaró que el Gobierno "jamás tuvo como variable de ajuste a los trabajadores”. Más todavía: "Jamás hemos corrido a nadie”.

En rigor, las políticas de reforma del Estado en lo que concierne al empleo no se pueden basar en despidos masivos o en un plan de retiros forzosos. El punto de partida suele ser poner un tope a las designaciones no imprescindibles, es decir, en los casos donde no se comprometen los servicios esenciales (salud, educación, seguridad), y organizar en forma eficiente la cobertura de los puestos de trabajos que quedan vacantes por jubilaciones, cesantías justificadas o renuncias.

Tal política jamás se ha implementado en la Provincia, y mucho menos en los órganos legislativos, donde impera la práctica del decreto fácil y se acumulan los nombramientos por acomodos, parentesco o simpatías políticas, sin ninguna razonabilidad funcional u operativa, e incluso por afuera del presupuesto disponible.

Al respecto, es recordada la explicación que dio el presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, Marcelo Rivera, para justificar la ola de designaciones en ese cuerpo, a contramano de cualquier análisis. "Lo hacemos como una forma de atenuar la desocupación que hay en la Provincia”, expresó.

Gran parte del desempleo en Catamarca se explica, precisamente, por la caída del empleo en el sector privado, sobre todo en el sector de la construcción.

De acuerdo con otro informe, esta vez del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Catamarca es la provincia donde se produjo el mayor porcentaje de pérdida de empleo privado registrado en el último año: 9,6%.

En el segundo trimestre de 2015, en Catamarca había 33.923 puestos de trabajo "en blanco” en el sector privado. Pero en el mismo período de 2016, se redujeron a 30.673. Es decir, en un año se perdieron 3.250 puestos de trabajo.

En suma, urge que la Provincia entienda que la cuestión del empleo es prioritaria y comience a diseñar políticas propias, al margen de lo que haga o deje de hacer el Gobierno nacional al respecto. Que sea innovadora y creativa en la crisis. Crisis que siempre es oportunidad para construir.

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