EDITORIAL

El riesgo de tocar de oído

El narcotráfico es un fenómeno preocupante pero relativamente nuevo en la Argentina. En rigor, la expansión en ramificaciones...
jueves, 7 de enero de 2016 · 00:00

El narcotráfico es un fenómeno preocupante pero relativamente nuevo en la Argentina. En rigor, la expansión en ramificaciones globales, es decir, con base de producción y/o distribución en casi todos los países del mundo también lo es.

De modo que formular diagnósticos certeros al respecto no es tarea de improvisados. Quienes estudian la lógica con la que este negocio ilegal se propaga, infectando las sociedades, se encuentran en plena etapa de formulación de hipótesis.

No es lógico esperar tesis acabadas, enunciaciones concluyentes respecto de este fenómeno en constante evolución, con las particularidades de cada territorio y de cada momento. 

Es muy escaso lo que se ha escrito seriamente sobre el tema, particularmente respecto de la realidad de nuestro país.

Algunas sentencias fundamentadas más en visiones superficiales que en análisis profundos de esta problemática suelen advertir que la Argentina, en materia del negocio ilegal del narcotráfico se está "mexicanizando” o "colombianizando”.

Para una estudiosa de la problemática, estas aseveraciones "están llenas de trampas y falacias argumentales”. Así lo sostiene una de las pocas expertas en la materia, María de los Ángeles Lasa, doctora en Ciencias Políticas y Sociales de la Università degli Studi di Camerino y Lic. en Relaciones Internacionales  de la Universidad Católica de Córdoba.

"Comparar a Argentina con México o Colombia, supone un profundo desconocimiento de varios aspectos, entre ellos del rol que cada uno de esos países asume en la división internacional de la producción, manufacturación y tráfico de drogas”, sostiene Lasa.

En un artículo publicado por diferentes medios de difusión masiva y especializados, la profesional enumera muchas diferencias entre los tres países, entre las que pueden citarse el entramado de actores vinculados al negocio del narcotráfico; las variables que surgen de la ubicación geográfica; la estructuración de las organizaciones; el rol que juegan estos países en la división internacional de la producción de coca-cocaína; la relación con Estados Unidos, el principal país consumidor de droga y al mismo tiempo el más militarizado para combatir el narcotráfico, etc.

Párrafo aparte merece el análisis de la penetración narco en la vida social. Lasa explica que en México y Colombia, "los barones del narcotráfico han invertido grandes sumas de dinero en la compra de haciendas, automóviles, caballos de competición y enormes extensiones de tierras, dando paso a una clase de nuevos ricos. Se calcula que en Colombia, actualmente, un puñado de familias narcotraficantes poseen alrededor de 4.400.000 millones de hectáreas. En Argentina, en el peor de los casos, los narcotraficantes son dueños de casas lujosas, autos y abultadas cuentas bancarias, pero nunca de 4.400.000 millones de hectáreas”.

A modo de conclusión, la experta sostiene que el avance en nuestro país de este negocio ilegal es preocupante, pero opinar, sin demasiados fundamentos, que la Argentina va camino a "mexicanizarse” o colombianizarse” es un error grave que puede conducir a tomar medidas equivocadas que no sólo no traigan las soluciones esperadas, sino incluso a agravar los problemas.En un tema en el que muchos tocan de oído, no está mal atender las advertencias de los que verdaderamente saben.

Otras Noticias