EDITORIAL

La gallina de los huevos de oro

El nuevo gobierno nacional deberá enfrentar numerosos desafíos, sobre todo en materia económica. La puja por la distribución ...
jueves, 10 de diciembre de 2015 · 04:08
El nuevo gobierno nacional deberá enfrentar numerosos desafíos, sobre todo en materia económica. La puja por la distribución de los recursos entre los distintos sectores será muy dura, y por tal razón los distintos actores han empezado a tender puentes con las autoridades que hoy inician su gestión al frente del Estado a los fines de lograr acordar políticas promocionales.

El gabinete diseñado por Mauricio Macri está integrado mayoritariamente por CEOS de grandes empresas, por lo que resulta previsible un buen diálogo entre los funcionarios y estas firmas de gran peso. 

No está garantizado, sin embargo, un entendimiento tan fluido con las pequeñas y medianas empresas, que tienen escasos interlocutores en la nueva gestión.

Las PYMES tienen un peso creciente en la economía nacional. Luego de la crisis del 2001-2002 hubo un renacimiento del sector, para estancarse en los dos últimos años: entre 2003 y 2013 crecieron un 62%, creándose en ese periodo casi 35.000 empresas. También ha crecido sustancialmente la producción de las PYMES, constituyendo en la actualidad en el 44% del producto bruto de la Argentina. Emplea el 66% de los trabajadores privados y ha contribuido en el 75% de la creación del nuevo empleo formal. 

Por las dudas, la CAME, la confederación que agrupa a 1.544 cámaras de pequeñas y medianas empresas, en las últimas semanas ha sentado posición respecto de las demandas hacia el nuevo gobierno. Estas incluyen un pedido de mantenimiento de los logros conseguidos por el sector en los últimos años, y respuestas para los incumplimientos del gobierno de Cristina Fernández.

Una de las dificultades que tienen las PYMES se relacionan con el acceso al financiamiento. Según datos aportados por el Observatorio PYME, apenas el 31% de este tipo de empresas relacionadas con la actividad industrial accede a líneas crediticias, sobre todo de la banca pública. Para tener algunos parámetros es necesario señalar que un 80% de las pequeñas y medianas empresas europeas, que tienen un alto nivel de desarrollo, son sujetos de crédito. 
Otro parámetro, en este caso favorable, indica que el porcentaje de PYMES con acceso al crédito se ha incrementado en la Argentina, pues hace una década era de apenas del 21%.

Las otras demandas del sector se relacionan con un escenario de previsibilidad económica y política, inversión en infraestructura, acceso a insumos, repuestos y bienes de capital, una política de comercio exterior para el sector y menor presión tributaria, entre otras. 

Pero tal vez la principal preocupación del sector es la de contar con herramientas de protección para mantener e incrementar la competitividad. Temen, los pequeños y medianos empresarios, que las ideas librecambistas de los funcionarios de las áreas económicas de la gestión presidencial de Mauricio Macri y la apertura de las importaciones perjudiquen la rentabilidad de sus firmas.

Una apertura indiscriminada de la economía podría resultar devastadora para el sector de las PYMES. Pero no sería razonable que el nuevo gobierno opte por matar a la gallina de los huevos de oro de la economía nacional. 

Otras Noticias