sábado 19 de noviembre de 2022

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EDITORIAL

Tapando baches

Un planteo formulado ante autoridades nacionales por el actual gobernador mendocino, Francisco Pérez, ...

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Por Redacción El Ancasti
Un planteo formulado ante autoridades nacionales por el actual gobernador mendocino, Francisco Pérez, amenaza con distorsionar el propósito del fondo que viene financiando la mayoría de las obras públicas que ejecutan las provincias y los municipios desde hace cinco años. 
 
La iniciativa propuesta por el mandatario cuyano, impulsada sin éxito por su antecesor, Celso Jaque, tiene como objeto que el dinero que ingresa a través del Fondo Federal Solidario –conocido popularmente como Fondo Sojero- pueda ser utilizado para solucionar los problemas de caja que tienen los gobiernos provinciales y locales, perdiendo de esa manera su carácter de fondo con afectación específica; es decir, utilizable solo para la realización de obras "que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales", según el decreto de creación. 
 
La perversa historia de fondos con afectación específica que se terminan utilizando para gastos corrientes o para tapar baches financieros tiene una larga tradición en la Argentina, y por supuesto también en Catamarca, como lo prueba acabadamente el mal uso que frecuentemente se le da a los recursos provenientes de las regalías mineras. 
 
El Fondo Federal Solidario fue creado en el año 2009 luego de una larga disputa entre el Gobierno nacional y las patronales del campo respecto de las retenciones móviles. 
 
La decisión de las autoridades federales de crear este fondo, compuesto por el 30% de los montos recaudados en concepto de derecho de exportación de soja, para distribuirlos entre gobiernos provinciales y municipales, logró que el conflicto se descomprimiera rápidamente. Es que las administraciones beneficiadas por ese fondo, aún las opositoras a la gestión nacional, tomaron conciencia que el apoyo al reclamo de la recordada Mesa de Enlace podía privarlos de recursos que necesitaban imperiosamente.
 
La actual iniciativa mendocina, al parecer, no cuenta por ahora con un consenso amplio. Incluso otros gobernadores, como el de San Luis, Claudio Poggi, ya expresaron su rechazo. El mandatario puntano recordó la mala experiencia del Fondo Nacional de la Vivienda, "cuando se les permitió a las provincias destinarlo al gasto corriente en lugar de su destino original: la construcción de viviendas".
 
El problema es que, aún antes de que se estudie siquiera la modificación del decreto, ya hay administraciones que las utilizan para gastos corrientes. En Corrientes, el gobernador Ricardo Colombi denunció días pasados que más de treinta comunas de esa provincia no rindieron el fondo. Es que, se sabe fehacientemente, muchos intendentes utilizaron esos recursos para pagar sueldos a empleados municipales.
 
Echar mano a los recursos con afectación específica puede, eventualmente, permitir una solución provisoria y circunstancial, pero a mediano y largo plazo genera severos inconvenientes relacionados con la sustentabilidad de las economías provinciales y municipales. 
Es que los recursos que se invierten en proyectos de infraestructura o proyectos productivos generan desarrollo, de modo que modificar el destino de esos fondos no es otra cosa que impedirlo o, en el mejor de los casos, postergarlo.
 
Echar mano a los recursos con afectación específica genera, a mediano y largo plazo, severos inconvenientes relacionados con la sustentabilidad de las economías provinciales y municipales. 
 
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