sábado 3 de diciembre de 2022

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Las moras que se omiten

Se dilata la presentación del proyecto para llevar de tres a cinco el número de miembros de la Corte de Justicia....

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Por Redacción El Ancasti
Se dilata la presentación del proyecto para llevar de tres a cinco el número de miembros de la Corte de Justicia. El senador paclinense Marcelo Cordero, vocero de la movida, explicó que aún faltan las firmas deseadas por el oficialismo para que la propuesta exhiba suficiente consenso. Al parecer, hay quienes desean saber de qué se trata antes de ponerle el gancho, sobre todo porque el correr de la discusión hizo evidente que la ampliación de la Corte está lejos de constituir una prioridad en el contexto de la inseguridad y las pronunciadas demoras en el trámite de los expedientes judiciales. Es evidente que el Poder Judicial precisa una reforma más profunda y, sobre todo, más y mejores recursos humanos y tecnológicos, para lo que se necesita el vil dinero que tanto escasea. "Andan matreros los cobres", le decía Laguna a Anastasio el Pollo en el "Fausto", y en tales circunstancias se impone aguzar el ingenio. A veces se desviste un santo para vestir a otro menos apto para las desnudeces; en otras ocasiones, alcanzaría con reformular legislaciones y conductas. La exasperante lentitud en las causas penales, según el criterio del Procurador de la Corte Enrique Lilljedahl, obedece menos a la falta de recursos que al fracaso de los cambios introducidos en el sistema de las fiscalías, que según anunció se revertirán. En lo que hace a la morosidad de movimientos, se destaca la que afecta a los casos de corrupción, sobre la cual los legisladores aplican escalas de valoración distintas conforme a la filiación del involucrado: excesivamente rápido si perjudica a un cofrades, demasiado lerdo si beneficia a un contrario.



El tiempo que transcurre entre la comisión de delitos en contra del Estado y los juicios correspondientes, en los contadísimos y excepcionales casos en que se llega a tal instancia, es un incentivo para la corruptela. Allí está la causa por el "negocio del hambre" a través de las compras directas en Acción Social, iniciada en 2004 y todavía en veremos debido a artilugios leguleyos. Diez años y contando, a pesar de la multitud de pruebas reunidas que prueban los ilícitos. Otro tanto puede decirse sobre el proceso del megafraude con las fundaciones y los cursos de capacitación en la misma área. Si de deudas del Poder Judicial se habla, la impunidad sostenida con la irresolución de los casos de corrupción es una de las principales. El actual oficialismo suele alarmarse con esto, para desazón de los nuevos opositores radicales. Pero la alarma no llega al punto de meter el cuchillo decididamente en la reformulación del sistema que permite las dilaciones con maniobras que no por enmarañadas dejan de ser lícitas. 



Los extensos plazos que se emplean para la resolución de causas de corrupción, que en las ocasiones más afortunadas para los sospechosos determinan la prescripción, se complementan con la desidia judicial hacia hechos en que los indicios de enjuagues impropios son más que notorios. La actuación de oficio parece vedada para los fiscales. En este caso, curiosamente, no sólo el oficialismo que podría verse afectado se hace sota, sino también la oposición. Nada se hizo, por ejemplo, con las evidentes "cartelizaciones" entre las firmas concursantes de las megalicitaciones de viviendas en el IPV. Tampoco inquietó que el Ministerio de Obras Públicas erogara dinero del erario en el acondicionamiento de un galpón para que se instalara un "call center" cuando el contrato con la Provincia para el emprendimiento aún no estaba perfeccionado. Tales prescindencias del Poder Judicial no se enfatizan, aunque el radicalismo no pierda oportunidad de hablar de corrupción en general sin aludir a ningún caso específico, que los hay, ni radicar las denuncias pertinentes para movilizar la aletargada maquinaria judicial. Los cañones están centrados en la ampliación de los miembros de la Corte de Justicia. Habrá que esperar que el proyecto aparezca para ver si incluye, aunque sea de soslayo, algo tendiente a lograr una mayor eficacia del Poder Judicial.
 

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