jueves 2 de febrero de 2023

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EDITORIAL

Criminalidad y participación ciudadana

Corría el año 1996 cuando un grupo de vecinos del barrio de Saavedra, en la ciudad de Buenos Aires, decidieron movilizarse ..

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Por Redacción El Ancasti
Corría el año 1996 cuando un grupo de vecinos del barrio de Saavedra, en la ciudad de Buenos Aires, decidieron movilizarse con el propósito de "hacer algo” para contribuir a frenar la ola de inseguridad reinante. El detonante había sido el asesinato de un vecino en la puerta de su casa, en ocasión de robo.

Al cabo de un año, habían conformado una red comunitaria de autoprotección, consistente en el desarrollo de actitudes solidarias entre los vecinos con el fin de que puedan comunicarse ante cualquier sospecha de actividad delictiva. La experiencia se denominó "Plan Alerta”, y fue una de las primeras conocidas en el país en materia de participación ciudadana en la prevención de actividades ilícitas en la vía pública.

Con el correr del tiempo, el involucramiento de los vecinos de las distintas ciudades en este tipo de tareas fue incrementándose, en algunos casos por iniciativa propia, y en otras alentadas por los propios organismos del Estado.

El Plan Alerta acaba de desembarcar en San Fernando del Valle de Catamarca, ciudad donde ya existen algunas experiencias parecidas, aunque por el momento bastante aisladas, tal el caso de la instalación de alarmas solidarias en algunos barrios acosados por la delincuencia.

"Alerta Catamarca” se denomina el programa preventivo de seguridad creado por decreto en el ámbito del municipio capitalino. Funcionará con un sistema de alarmas que se activan con controles remotos y se lanzará en los próximos días en el barrio 25 de Agosto. La experiencia se replicará en el futuro en el barrio Antinaco, en el sector sudoeste de la ciudad. 

La intervención de los gobiernos locales en temas de seguridad es cada vez mayor. En San Fernando del Valle de Catamarca funciona desde hace más de un año la Guardia Urbana municipal, cuyos integrantes colaboran con la Policía provincial en la prevención y patrullaje de las calles de la ciudad.

Además, la Municipalidad ha montado un centro que capta las imágenes en tiempo real tomadas por decenas de cámaras de seguridad instaladas en arterias, edificios y espacios públicos de todo el territorio urbano, contribuyendo de esa manera al monitoreo de actividades presuntamente ilícitas para dar aviso a las fuerzas de seguridad.

La seguridad es un servicio público que, como tal, es responsabilidad del Estado, y los ciudadanos son los destinatarios del mismo. No obstante, cada vez más resulta imprescindible el compromiso vecinal en la materia. 
Esta contribución se debe manifestar de diversas maneras: aportando información sobre las percepciones sociales en materia de criminalidad; denunciando los hechos delictivos sobre los que se tiene conocimiento; ejerciendo control sobre el accionar de los propios efectivos policiales; articulando mecanismos de solidaridad social ante la probable consumación de ilícitos, por citar sólo los más importantes. 
La participación social en temas de gobierno no es sólo una posibilidad que se ofrece a la ciudadanía. Es, cada vez más, una necesidad y una obligación que requiere del compromiso de todos.
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