EDITORIAL

Cuidar el precario equilibrio

Contradiciendo los pronósticos apocalípticos, los datos duros de las finanzas provinciales terminaron confirmando que, de persistir ..
viernes, 03 de octubre de 2014 · 04:00
Contradiciendo los pronósticos apocalípticos, los datos duros de las finanzas provinciales terminaron confirmando que, de persistir en el tramo final del año la tendencia advertida en el primer semestre, los estados subnacionales podrán cerrar el ejercicio 2014 sin crisis de gran envergadura, aunque por cierto con la preocupación lógica debido a la recesión que amenaza con perdurar el año entrante.

La consultora Noanomics elaboró un informe en el que describe, a partir de los datos de 17 de las 24 provincias, que en la primera mitad del año se pudo apreciar una mejora en la situación fiscal, no sólo respecto del mismo período de 2013, sino fundamentalmente en relación con lo presupuestado al comienzo del ejercicio.

El superávit registrado entre enero y junio duplica al del año anterior: $20.684 millones contra $10.131 millones. El panorama alentador  no se replica, no obstante, en el seno de las finanzas nacionales, que en el mismo período profundizó su déficit en un 170%. 

Son 15 las provincias medidas que tienen superávit, encabezando la lista San Juan, que tuvo un resultado financiero superior en un 21%. Catamarca integra este lote con un resultado favorable del 9%, por debajo de Chaco, Río Negro y la ciudad de Buenos Aires, pero por arriba de la provincia de Buenos Aires, Neuquén, Tucumán, Misiones, Salta, Córdoba, Formosa y Mendoza.

El crecimiento de los ingresos por encima de los gastos (38,9% sobre 33,9%) se explica por cierta prudencia fiscal practicada por las administraciones provinciales. Pero además porque en el período mencionado se registró un crecimiento muy importante de la recaudación nacional, en especial del IVA, tributo que se coparticipa, como consecuencia del incremento de los precios más que por una evolución de la economía. Durante septiembre, la recaudación alcanzó casi los 100.000 millones, lo que  representa un incremento del 37,2 por ciento en términos interanuales.

Si se analiza que el porcentaje de incremento de los salarios de los trabajadores públicos rondó el 30% y que hubo un recorte de los gastos en materia de obra pública y otros gastos, se entiende por qué los ingresos crecieron más rápidamente que los gastos. 

Otro elemento que explica la buena performance de las provincias y la mala de la Nación, es la aplicación del Programa de Desendeudamiento, por el cual la Nación viene reestructurando las deudas provinciales, lo cual en la práctica ha liberado a los gobernadores de afrontar pagos de más de 2.000 millones de pesos por trimestre. 
Las perspectivas no tan sombrías como las auguradas hace apenas unos meses, tal vez hagan creer que no se ciernen amenazas sobre el horizonte financiero de las provincias. Pero esto no es así.

El 2015 será un año electoral, y en consecuencia la tentación del incremento del gasto público con propósitos electoralistas se hará presente nuevamente.

De modo que lo que deberá aguardarse es que el precario equilibrio financiero alcanzado no se quiebre como consecuencia de medidas irresponsables, tan comunes cuando lo que pone en juego es el poder real que encarnan los cargos ejecutivos, que es lo que la ciudadanía deberá elegir en un plazo no tan lejano.  

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