domingo 22 de mayo de 2022

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Inquietantes perspectivas estivales

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12 de septiembre de 2006 - 00:00
Sin duda, a nadie podría prohibírsele que sueñe con la primavera, menos ahora, cuando faltan sólo unas pocas semanas para llegar a ella. Pero no podría decirse lo mismo con respecto al verano. Soñar con el verano podría resultar una frustración mayúscula, pues hay más de un indicio de que el sueño, en este caso, difícilmente podría escapar de una pesadilla.

Desde luego, tampoco podría prohibirse a nadie soñar con la estación ardiente, porque en materia de fenómenos oníricos hablar de otras imposiciones que no sean las propias de ese campo sería absurdo y porque en tal personal asunto la libertad es, como se sabe, ilimitada.

Pero si no debiera hablarse de prohibiciones, si cabrían las advertencias. Este verano, por lo que recién se está sabiendo, habrá necesidad de enormes dosis de paciencia, de fortaleza, de adecuación a lo adverso y de imaginación que ayude a encontrar espacios de felicidad entre inconvenientes que normalmente provocan inmedible malestar.

La lectura del panorama que se insinúa en las áreas de la energía eléctrica y el agua potable, descripto ayer por EL ANCASTI, deja la impresión de que esta vez el diablo juntará la impiedad climática con las nada súbitas insuficiencias gubernamentales -nacionales y provinciales- y ofrecerá un compuesto que se podría juzgar infernal sin temor alguno de caer en exageraciones.

Una sequía de dimensión extraordinaria -el clamor de los productores agropecuarios no está lejos- y las carencias de lo que puede de alguna manera compensarla, esto es, el agua y la energía eléctrica que en tantos casos la hace posible, configuran una asociación verdaderamente apocalíptica, que sólo podría evitar o conjurar la Providencia.

Con respecto a la energía eléctrica, la información señala que ya se sabe que habrá menor disponibilidad -escasez, dicho sin eufemismos- durante el verano, debido a “un déficit de generación y transporte a nivel nacional”, y que en estos días el área de Obras y Servicios Públicos de la provincia elevará al Ejecutivo una propuesta de decreto que declare a Catamarca “en emergencia energética”.

Alienta el dato de que ya se está elaborando el plan para sortear el desafío, el cual, según lo anticipado, contempla el uso de generadores para Recreo, La Viñita y La Carrera, equipos que el Gobierno deberá alquilar. De acuerdo con cálculos de EDECAT, otros cuatro equipos serán necesarios para mantener, en los parámetros regulares, los niveles de tensión y suministro.

En punto a infraestructura, la concesionada de la energía eléctrica pide una línea de alta tensión nueva, que conecte Recreo con la Capital, o el refuerzo de los cableados, de modo que se pueda cubrir mejor la demanda creciente del Valle Central. Se prevé, asimismo, el aumento del grupo de capacitores en la estación de rebaje del barrio 9 de Julio y de transformadores en varios puntos de la red.

El otro eje del plan en estudio contempla el uso racional del consumo de energía, esto es, la búsqueda de ahorro mediante la eliminación del derroche derivado de la indiferencia de los usuarios como del desconocimiento de modos de disminuir los niveles habituales de consumo.

Todo esto supone inversión. Y éste es un aspecto aún no definido. Como tampoco están determinados algunos trabajos que se estiman necesarios pero que se mencionan de modo sólo genérico.

El agua potable es el otro componente del temido porvenir que se espera. En el verano Aguas del Valle, la actual distribuidora del servicio, ya habrá dejado de ser distribuidora, pero, al parecer, seguirá trabajando como si lo fuera, en una suerte de “gerenciamiento mixto” del servicio. Acerca de la ineficiencia de “Aguas del Valle” no hace falta agregar nada a cuanto han dicho los propios usuarios y a lo que EL ANCASTI ha señalado en incontables oportunidades. Irresponsabilidad, desprecio por los destinatarios del servicio, voracidad sin límite son algunas de las características de una empresa foránea que los catamarqueños recordarán siempre como parte de su pasado más ingrato.

El “gerenciamiento mixto” implicará que el Gobierno tendrá dos representantes dentro de la empresa, lo que es ínfima garantía. En estos últimos años se ha conocido de sobra la capacidad y la voluntad del Gobierno en cuestión de contralor y de autoridad sobre la concesionada. Si tal gerenciamiento se concretara, se daría la situación del encuentro de dos ineficiencias, esta vez asociadas indisimuladamente.

Que Dios guarde a los catamarqueños cuando la luz falte, cuando el agua sea un bien sólo de cuando en cuando y cuando las altas temperaturas y la sequía permitan darse cuenta de que la exclusiva inquietud gobernante por ganar elecciones desemboca, fatalmente, en situaciones como la que podría vivirse este verano.
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