viernes 20 de mayo de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Un papelón que no debe extrañar

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
4 de diciembre de 2006 - 00:00
Aun retumban los ecos del papelón legislativo de los diputados del peronismo la semana pasada. Durante más de un mes amenazaron con llevar adelante un proyecto de “certeza electoral” para obligar al gobierno a realizar la convocatoria a elecciones con noventa días de anticipación en vez de sesenta, como lo establece la Constitución provincial. Pero ya el día antes de la sesión surgieron las dudas sobre la conducta de estos legisladores, a tiempo que emergieron los primeros comentarios de que el Frente Cívico podía “operar” con el aparato del Estado para quebrar el número mágico de 21 que suman los representantes de diversas vertientes peronistas (saadistas, barrionuevistas, kirchneristas y renovadores) con el que solamente en teoría superan a los 20 oficialistas. Y los malos augurios se cumplieron para colocar “otro lunar” al sistema democrático local, que tiene la característica deleznable de la compra-venta de voluntades para asegurar beneficios políticos. Por si esto fuera poco, se trataba de un proyecto que en una provincia donde existiera el mínimo respeto entre los dirigentes, en realidad no debía discutirse sino consensuarse. ¿O acaso ponerse de acuerdo para la fecha de una elección no debería establecerse en una reunión sin que exista imposición legislativa? Claro que sí, pero aquí la fecha de convocatoria se la utiliza como mecanismo de especulación y como arma para destruir al enemigo, lo que por cierto puede traer terribles resentimientos en el horizonte futuro



Aquella vieja referencia “no tiene la culpa el chancho sino quien le da de comer” volvió a cobrar vigencia a la hora de recordar cómo se arman las listas peronistas sin pensar en los comportamientos políticos o personales. Más de uno comentó por el origen de quienes frustran las posibilidades de unidad del sector y llegan a la conclusión de que cuando se designa los candidatos se margina a los más capaces por el avance de los compromisos personales, de los caprichos y hasta de los aprietes. En ese orden es fácil apreciar como el sistema de reelecciones dentro de la oposición funcionó a pleno en las últimas dos décadas, impidiendo la aparición de nuevas figuras, lo que por cierto trae como consecuencia lógica la desazón y el abandono de la política por parte de quienes tienen nobles propósitos pero jamás pueden llegar a las bancas. Ahora mismo, sea en la Legislatura, como en las intendencias o los concejos deliberantes hay varios que se aprestan a realizar los movimientos necesarios para seguir “prendidos de la teta” del Estado y de la política.



En materia de conseguir prebendas, ya sabemos que los políticos no se detienen nunca. Allí están los legisladores nacionales que se aumentaron $ 2.000 por un mes a través de la distribución de pasajes aéreos que los pueden cambiar por dinero en efectivo. Acá en Catamarca, por dar solamente un ejemplo, durante años hubo un virtual aprovechamiento por parte de funcionarios y representantes electivos de cobrar vacaciones no tomadas, cuando en la mayoría de los casos, en los hechos, “vivieron de vacaciones”. Esta ganga, que jamás un empleado de planta pudo disponer, se frenó con una ley que nació en la Cámara de Senadores. Sin embargo ahora nos enteramos que un legislador de tierra adentro, que otrora supo ser intendente, pretende cobrar nada menos que las licencias correspondiente a ocho años. ¡Toda una picardía!



En los últimos días estuvo en Catamarca el responsable del área Seguridad e Higiene de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, Luis Ansaldo, quien denunció que en el centro de la ciudad “hay transformadores con PCB en uso”. Más allá de que la EDECAT haya anunciado que en el segundo semestre de 2007 iniciará un programa que prevé la eliminación total del PCB en los equipos que opera en la provincia, no deja de llamar la atención que el gremio haya levantado su voz tan sorpresivamente. Es que durante años guardó un silencio cómplice con relación a las acciones de la empresa, la que con la anterior conducción cometió verdaderas atrocidades. Ahora que se percibe claramente un claro sentido de la responsabilidad y de tratar de enmendar viejos errores, los gremialistas aparecen con una denuncia teñida de connotaciones políticas. De coherencia ni hablar, a pesar de ser cierto que hay transformadores que derraman la peligrosa sustancia.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar