Responsabilidad política

El Congreso culpa a Macri y Aguad por la tragedia del ARA San Juan

El informe de la bicameral los acusó de no actuar a tiempo para evitar el naufragio del submarino ni haber contenido a los familiares.
jueves, 18 de julio de 2019 · 13:33

La oposición resistió las presiones de la Casa Rosada y calificó a Mauricio Macri y a Oscar Aguad como responsables políticos del hundimiento del submarino Ara San Juan, en la bicameral encargada de investigar las causas de la tragedia.

Sus legisladores presentaron el informe final este mediodía, en el Salón Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados, y los oficialistas firmaron en disidencia y redujeron las culpas a los militares exonorados.

Pero no lograron torcer al menos a un opositor para estirar los plazos de presentación, como intentaron la semana pasada, y el material podría convertirse en la fuente principal de las causas judiciales que investigan la tragedia.

Intentaron persuadir al diputado massista Alejandro Grandinetti y el senador peronista Alfredo Luenzo, que hizo algunas consideraciones propias pero estampó su firma para acusar al Gobierno de inoperancia. El resto de los opositores fueron los senadores Anabel Fernández Sagasti (FpV-PJ), Magdalena Odarda (progresistas); y los diputados  Pedro Miranda (Argentina Federal); Nilda Garré y Guillermo Carmona (FpV-PJ).  

En minoría, la defensa al Gobierno se limitó a los senadores  Esteban Bullrich e Inés Brizuela y los diputados Luis Petri y Guillermo Montenegro. 

El submarino Ara San Juan desapareció el 17 de noviembre de 2017 y fue hallado un año más tarde por la empresa Ocean Infinity, a unos 500 kilómetros de Comodoro Rivadavia y a una profundidad de 900 metros. La bicameral se creó por ley y empezó a funcionar el 20 de marzo de 2018, desde cuando se realizaron 55 reuniones, con más de 50 expositores, en su mayoría ex militares, funcionarios y especialistas. 

En la primera parte del informe, subido a los sitios web de ambas Cámaras del Congreso, los legisladores señalan que el Ministerio de Defensa ignoró los informes navales sobre el mal estado de la flota y que como responsable de la cadena de mando debió haber actuado para prevenir la tragedia, al igual que el presidente Mauricio Macri. 

"Las autoridades políticas se corrieron del centro de atención, dejando a la Armada al frente del manejo de la crisis, omitiendo la supervisión y control del manejo de las operaciones frente a aquélla, como también en la comunicación y relación con los familiares y la sociedad argentina", señala uno de los párrafos del informe.  

"El presidente de la Nación, como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, exhibió un bajo nivel de involucramiento con todo lo relacionado a la tragedia. Sostuvo en el cargo al Ministro luego de los hechos y de su cuestionable desempeño. Las escasas oportunidades en las que apareció vinculado con la temática lo hizo en forma superficial, sin ejercer nunca su mando ni comando sobre la fuerza y muchas veces demostrando falta de empatía con los familiares de los tripulantes", agrega después. 

Según la reconstrucción del comité de expertos (inegrado por Pedro Bassi, Marcelo Covelli, Jorge González, Gustavo Krsaser y Alejandro Maegli), el submarino tuvo una explosión primaria, que fue informada a las autoridades del Comando de la Fuerza de Submarinos y submarinos y aun así no existió una orden para llevar la nave a superficie, se sumergió once horas más tarde e implosionó. 

"Los expertos señalan que pudo haber ocurrido una explosión al retirarse la tapa de ingreso al balcón de baterías, donde la excesiva producción de hidrógeno por el principio de incendio, al liberarse, ocasionara una explosión que dejara sin capacidad de respuesta a la tripulación", dice el informe.

"Otra de las posibilidades, es que el principio de incendio no estuviere del todo controlado y el retiro de la tapa hubiere provocado la explosión, que inmediatamente dejara incapacitado al personal de comando de la nave", especularon.

De todos modos, reconocen que luego del principio de incendio el comandante Pedro Fernández estimó que la situación "estaba controlada e informa que no hay heridos, comunica su intención de verificar y reconectar el sistema y continúa en navegación". 

Aunque no lo admitan públicamente, el Gobierno consideran ese reporte una imprudencia clave para la tragedia, pero el trabajo final del Congreso descarta cualquier "responsabilidad al Comandante o a algún otro tripulante, toda vez que no existe ninguna prueba en tal sentido, por lo que se trataría de un ejemplo de la falta de supervisión por parte de la conducción de la fuerza". 

Por unanimidad, los legisladores dijeron que la falta de mantenimiento de la nave no puede reducirse a este gobierno, pero protegieron a la ex ministra de Defensa Nilda Garré, diputada y parte de la comisión, al afirmar que no existen indicios ni evidencias que "reparación del media vida", realizada durante su gestión, "hubiera sido causa de la pérdida del submarino, ni que alguna deficiencia en la misma hubiera podido impedir la resolución de la emergencia". 

En su disidencia, el oficialismo consideró que la comisión no está facultada a determinar las responsabilidades disciplinarias y administrativas de los funcionarios y mucho menos las políticas. Y señalan que las facultades operacionales del presidente con las fuerzas armadas se limitan a tiempos de guerra y que los militares acceden a sus cargos previo acuerdo del Senado de la Nación.

La presentación estuvo cargada de tensión por la presencia de los familiares de las víctimas en la primera fila y el discurso introductorio del senador del PJ José Ojeda, presidente de la bicameral, quien le reprochó a Gabriela Michetti y Emilio Monzó no haber recibido nunca a los legisladores y hasta destacó que Montenegro, su vice, había intervenido para facilitar los trámites y le reprochó haber retaceado información a la jueza de Caleta Olivia, Marta Yañez.

Yañez investiga las causas de la tragedia, no tiene ningún imputado y en el Congreso vociferan que el informe le servirá como respaldo político para acorralar a los militares exonerados señalados como responsables directos, sin disidencia alguna.

El principal es el ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento Luis Enrique López Mazzeo, que fue informado del incidente en las baterías "en forma inmediata" el jefe de comando de submarinos, Claudio Villamide, pero "se limitó a dejar la emergencia en manos de este, no alertando de inmediato a su escalón superior de tan importante acontecimiento", señala el texto legislativo.

López Mazzeo es la figura más controversial de la investigación, porque si bien quedó mal parado, fue una de sus principales fuentes de información: en una reunión secreta, aportó datos precisos sobre la localización de la nave antes que fuera hallada por Ocean Infinity, que habría conseguido a partir de sus contactos en la armada de Estados Unidos.

Otro militar complicado será el capitán de fragata Hugo Miguel Correa, jefe de operaciones de submarino cuando la tripulación alertó del principio de incendio a la medianoche del 15 de noviembre y no se apresuró por informar a sus superiores. Según declaró en la comisión, le informaron que el fuego estaba controlado.  

El Congreso tampoco libra de culpas al ex jefe de la Armada, el almirante Marcelo Srur, que recibió la información en forma tardía y no la transmitió a Aguad "en forma detallada y completa".  El ministro lo protegió cada vez que expuso, pero sus legisladores no.

Si se apartaron del cuestionamiento al ministro por no informar a los familiares de los tripulantes "de los hechos en forma inmediata ni con la certeza y contención necesaria", motivo de posibles juicios contra el Estado por sumas millonarias. Referentes de estudios jurídicos de peso ya se pelean por llegar primero. 

Otras Noticias