Lavado de dinero

Un narco arrepentido hundió a la viuda y al hijo de Pablo Escobar Gaviria y a Chicho Serna

viernes, 14 de junio de 2019 · 12:50

Sus defensas se basaron en afirmar una y otra vez que desconocían el pasado de José Piedrahita Ceballos en el mundo del narcotráfico. Es que, para ellos, explicaban, simplemente era un reconocido empresario ganadero. Pero un narco que declaró como arrepentido ante un juez y dos fiscales argentinos en el extranjero sostuvo que María Isabel Santos Caballero y Sebastián Marroquín Santos, la viuda y el primogénito de Pablo Escobar Gaviria, el mítico Patrón del Mal, conocían la relación de aquel presunto hombre de negocios con el temible Cartel de Cali.

En su declaración, el imputado colaborador también hundió al exjugador de Boca Juniors y la selección Colombia Mauricio Chicho Serna Valencia, al sostener que fue testaferro en la Argentina de un capo narco.

"Piedrahita Ceballos y Santos Caballero habían estado en una de las tantas reuniones en que se negoció el proceso de paz con la viuda de Pablo Escobar Gaviria tras la muerte del Patrón del Mal, en las que participaron los jefes del Cartel de Cali: los hermanos
Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela; Francisco Herrera, conocido como Pacho; José Santacruz, llamado Chepe, y Efraín Hernández", sostuvo en los Estados Unidos el arrepentido ante el juez federal de Morón Néstor Barral, el fiscal Sebastián Basso y su colega Diego Iglesias, que conduce la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).

El imputado colaborador fue tajante: "El mundo del narcotráfico era muy pequeño y todos se conocían entre sí". Y agregó: "Santos Caballero y su hijo estaban al tanto de la relación de Piedrahita Ceballos con el cartel de Cali, debido a que la hermana de la viuda
de Escobar Gaviria trabaja junto a él". Lo que no sabían Santos Caballero y Marroquín Santos es que, según el imputado
colaborador, Escobar Gaviria había matado a los hermanos de Piedrahita Ceballos.

Hoy, según informó el Centro de Información Judicial (CIJ), el juez Barral procesó a Piedrahita Ceballos por el delito lavado de activos proveniente del narcotráfico.

El magistrado también ordenó decomisar de forma definitiva 21.520 metros cuadrados de un desarrollo inmobiliario y 2340 metros cuadrado del denominado proyecto Pilar Bicentenario (que incluía cocheras y una nueva estación del tren Belgrano Norte), ambos en Pilar, que era liderado y comercializado por Corvo Dolcet.

Este último estaba a cargo de un millonario desarrollo inmobiliario sobre la Panamericana, a la altura de Pilar.
"Entiendo que María Isabel Santos Caballero y Juan Sebastián Marroquín Santos efectuaron un aporte de carácter esencial para el cumplimiento de los objetivos criminales de Piedrahita Ceballos", había sostenido el juez Barral al procesar a la viuda y
al primogénito del Patrón del Mal. La resolución fue confirmada por la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín.

Los fiscales Basso, Iglesias y Villar afirmaron en su dictamen que Piedrahita Ceballos fue "quien nutrió de fondos espurios a todo el mecanismo de lavado sobre el cual hemos direccionado nuestra investigación. Fue él quien entregó el elemento sustancial para
que el delito de blanqueo de capitales se materialice, esto es, dinero obtenido a partir de actos ilícitos".

Además de Santos Caballero, Santos Marroquín y de Corvo Dolcet en la causa también está procesado Chicho Serna.

El arrepentido también complicó la defensa del otrora batallador volante de contención. Sostuvo que Serna, campeón con Boca de la Copa Intercontinental en 2000, fue testaferro de Carlos María Aguilar, conocido como Rogelio. Se trata de un exjefe de la
Oficina de Envigado (creada por Escobar Gaviria).

"Desde la Oficina de Envigado se manejaban las cuentas del cobro del narcotráfico. La creó Pablo Escobar Gaviria y luego [de su muerte, el 2 de diciembre de 1993] siguió", dijo el imputado colaborador.

Según el expediente judicial, a Piedrahita Ceballos se le imputó haber puesto en el sistema financiero argentino 186.000 dólares en una transferencia directa a Corvo Dolcet que se efectuó el 20 de junio de 2008 y por la que recibió, en contraprestación, el
14,75% de las acciones de la sociedad Anexo Chile SA.

También, según el dictamen de los fiscales, el presunto narco puso en el sistema financiero argentino 1.800.000 dólares al entregarle a Corvo Dolcet dos inmuebles que previamente le había dado Serna por un monto ficticio de US$ 930.000. Las
operaciones y las inyecciones de fondos para los proyectos inmobiliarios del abogado y empresario argentino, según la Justicia, continuaron en más ocasiones.

Sobre el abogado y empresario argentino Corvo Dolcet, el narco arrepentido coincidió con la interpretación de los representantes del Ministerio Público en cuanto a que conocía o sospechaba de las actividades en el mundo de las drogas de Piedrahita
Ceballos.

" Corvo Dolcet sabía del pasado de Piedrahita Ceballos porque él nunca se lo negó. Lo que empezó a preocuparle [al abogado argentino] es que ya no le podían firmar los balances de las empresas".

Según el imputado colaborador, en 2012, después de una auditoría sobre las empresas que hizo Pricewaterhouse, Corvo Dolcet se contactó con Piedrahita Ceballos para avisarle que iban a poner las acciones del colombiano a nombre de otra persona, pero
con un contradocumento.

La pista sobre la viuda y el hijo de Escobar Gaviria surgió de la documentación secuestrada a Corvo Dolcet en allanamientos hechos en septiembre pasado en su casa del country Ayres del Pilar. El abogado y empresario tiene 53 años y en octubre último
fue procesado por el juez Barral con prisión preventiva por el delito de lavado de activos.

A principios de año fue excarcelado, volvió a su domicilio y es controlado por medio de una tobillera electrónica. No puede alejarse más de 100 kilómetros de su hogar.