por "mala conducta"

Echan por decreto al último directivo K del Central

Se lama Pedro Biscay. La medida fue dispuesta por Macri, Peña y Dujovne para dar autonomía al Banco.
viernes, 28 de julio de 2017 · 04:06

El Gobierno removió ayer al director del Banco Central Pedro Biscay, quien había sido designado en 2014 por la ex presidenta Cristina Kirchner, por "mala conducta e incumplimiento" de sus funciones. La decisión se tomó a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Mauricio Macri, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
"Remuévese del cargo de Director del Banco Central de la República Argentina a Pedro Martín Biscay, por mediar mala conducta e incumplimiento de los deberes de funcionario público", sostuvo el texto oficial.
Biscay era el único director del Central con aprobación parlamentaria: los seis restantes fueron designados por el presidente de la autoridad monetaria, Federico Sturzenegger, y están nombrados "en comisión".
El Poder Ejecutivo justificó el despido de Biscay (que tenía mandato hasta 2019) por entender que el ahora ex funcionario realizó "diversas manifestaciones respecto de medidas adoptadas" por el Banco Central. "Existen variados y consistentes elementos de juicio que determinan la violación de la Carta Orgánica del Banco Central por parte del señor Pedro Martín Biscay", añadió.
Además, sostuvo que un dictamen de una Comisión Bicameral del Congreso de la Nación indicó que las actitudes de Biscay "no se compadecen con las obligaciones de su cargo y que afectan el marco de legalidad del Banco Central y los objetivos constitucionales del mismo, lo que configura un caso de mala conducta y violación de los deberes de prudencia y responsabilidad requeridos por la función que desempeña". Según el dictamen del Congreso, "surge que las declaraciones públicas hechas por un director del Banco Central, no se adecuan en lo más mínimo a las políticas de comunicación de cualquier Banco Central mínimamente responsable.  Tampoco se adecuan al deber de generar previsibilidad y confianza en las políticas del Banco Central, sino que por el contrario van en sentido inverso a dichas políticas".