El Senado aprobó por
unanimidad con 58 votos a favor el proyecto de reforma de la ley de tarjetas de
crédito para reducir el monto que cobran las operadoras a los comercios, en
medio de una fuerte discusión entre el oficialismo y los opositores.
El proyecto, que fue girado a la Cámara de
Diputados, propone reducir del 3 al 1,5 por ciento las comisiones por compras
con tarjetas de crédito y eliminar totalmente las correspondientes a las
tarjetas de débito, que actualmente están fijadas en el 1,5 por ciento.
El oficialismo intentó en los últimos días evitar
que la iniciativa presentada por el chubutense Alfredo Luenzo, del interbloque
UNA, llegara a ser votada en el recinto, pero la oposición impuso su número
para aprobarlo.
Al no poder haber bloqueado el tratamiento del
proyecto, el interbloque oficialista Cambiemos intentó introducir cambios pero
solo tuvieron éxito con una de las propuestas.
El cambio que se le hizo al proyecto, a sugerencia
de la presidenta del bloque PRO, Laura Rodríguez Machado, establece que
quedarán excluidas "las tarjetas de crédito no bancarias", es decir,
aquellas que no estén vinculadas a entidades financieras, las cuales pueden
cobrar comisiones no superiores al 3 por ciento.
El presidente provisional del Senado, Federico
Pinedo, intentó introducir un cambio para que el Banco Central estuviera
autorizado a regular la tasa de intercambio de bancos emisores de tarjetas, lo
cual fue rechazado por la oposición.
Ante la negativa, el jefe del interbloque
oficialista Cambiemos, Ángel Rozas, acusó al jefe del bloque PJ-FPV, Miguel
Ángel Pichetto, de no haber "cumplido su palabra" porque se había
acordado previamente realizar esas modificaciones.
Pichetto negó tal acuerdo y luego le cedió la
palabra a Luenzo, quien preside la comisión en la cual se debatió el proyecto y
afirmó que "se acordó modificar el proyecto, pero nunca se habló de darle
esas facultades al Banco Central.
Fuera de micrófono, Rozas se puso de pie y,
mirando a la bancada del PJ-FPV, exclamó: "Vamos a votar a favor, no vamos
a quedar mal con los comerciantes por votar en contra porque ustedes no cumplan
su palabra".
Por esa razón, pese a la negativa inicial del
oficialismo al proyecto, finalmente fue aprobado por unanimidad.



