Personal de Defensa Civil y una dotación de bomberos del Cuartel Central, quienes trabajaron durante varios minutos para extinguir el fuego que afectó los parantes de madera que sostenían al techo de chapa, no pudieron impedir que las pérdidas fueran totales.
Javier Ronda, dueño del inmueble, les prestó el quincho a unos amigos para una reunión y, aparentemente, las llamas se provocaron debido a que quedaron brasas encendidas en el fogón, según La Brújula 24.
La casa de Ronda está alejada unos 20 metros del lugar, por lo que no fue afectada por el siniestro. Tampoco hay ningún tipo de edificación cercana, ya que el terreno en el que se encuentra ubicado está rodeado de baldíos.