La Iglesia anunció que finalizó el proceso de catalogación y digitalización del material correspondiente al archivo vaticano sobre la última dictadura militar en el país (1976-1983) y aseguró que todos esos documentos serán puestos a disposición de víctimas y familiares, a quienes volvió a pedirles disculpas.
Se trata principalmente de cartas almacenadas por el Episcopado argentino, la Secretaría de Estado vaticana y la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires.
Así lo informaron la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y el propio Vaticano en una declaración conjunta, al presentar los avances de un trabajo motorizado por el ex arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, ahora papa Francisco.
"La verdad ilumina", subrayó el martes el presidente de la CEA, José María Arancedo, en una conferencia de prensa y sostuvo que los documentos de archivos vinculados a la última dictadura militar en el país echarán "más luces que sombras" sobre el rol de la Iglesia en ese período.
"No se puede hablar de complicidad de la Iglesia", sostuvo el arzobispo de Santa Fe, que insistió en que "la presencia de la Iglesia -durante la dictadura- va a aparecer con más luces que sombras" en los archivos desclasificados.
Arancedo puso se relieve las gestiones que llevaba adelante el clero para averiguar el paradero de personas detenidas/desaparecidas por la dictadura militar, aunque reiteró: "La Iglesia quizá no hizo todo lo que pudo hacer, pedimos disculpas".
El religioso encabezó la rueda de prensa en la sede de la CEA en esta Ciudad junto al vicepresidente primero del organismo, cardenal primado Mario Poli (arzobispo de Buenos Aires), y al secretario general, monseñor Carlos Malfa (obispo de Chascomús).
Los archivos vaticanos consisten en más de 3.000 cartas de familiares que pedían por sus padres o hijos detenidos y/o desaparecidos, entre otros documentos.