Así lo afirmó Lorenzetti

La Justicia debe poner "límites" a los gobiernos

El jefe de la Corte Suprema mencionó específicamente a Cristina Kirchner; 'Si dice algo, que lo diga, pero esas opiniones no nos pueden afectar', sostuvo; advertencias por el narcotráfico y la inseguridad
miércoles, 29 de abril de 2015 · 10:05
 El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, hizo ayer una enfática defensa de la independencia de la Justicia y por primera vez mencionó expresamente a la presidenta Cristina Kirchner para decir que los magistrados deben mantenerse al margen de cualquier tipo de expresión.

"Cuando asumimos un cargo público, debemos saber que hay presiones de todos lados. En todo juicio hay presiones de la partes intervinientes, sobre todo si alguien tiene poder. Pero eso no nos puede afectar como jueces. Si la Presidenta dice algo, que lo diga. Lo que no nos puede pasar es que esas opiniones nos afecten. Si un juez se siente presionado, se debe retirar del cargo", señaló en una entrevista con el diario La Voz del Interior. Y después agregó: "Los jueces están para poner límites al gobierno de turno".

Al mediodía, la Presidenta pareció acusar recibo, al decir que, "en lugar de dar tantos discursos, quienes tienen la máxima responsabilidad del Poder Judicial deberían dotar a todos nuestros juzgados de mayor cantidad de empleados, de mayor cantidad de recursos, de mayor cantidad de elementos para que puedan hacerlo eficazmente" (ver aparte).

Lorenzetti también manifestó su preocupación por el avance del narcotráfico y de la impunidad, que consideró "flagelos preocupantes", y dijo que "la gente tiene razón al pensar que la inseguridad se ha agravado".

En Córdoba, donde estuvo para presentar el nuevo Código Civil, insistió -ante una consulta de LA NACION- en que "no hay peleas" con el Ejecutivo y que es "lógico" que haya reacciones de "algunos" cuando hay fallos que no los favorecen. "Los jueces estamos para cumplir la ley; les guste o no. Puede haber fricciones, es normal. Lo clave es que a los magistrados no les afecten las críticas, ni las del poder político ni las de nadie", destacó.

Se mostró impaciente frente a las preguntas sobre la relación de la Justicia con el Ejecutivo; incluso dio por terminada la conversación de manera abrupta. Sobre la muerte del fiscal Nisman, aclaró que no podía opinar sobre la investigación de la fiscal Mónica Fein, ya que no integra el Poder Judicial, sino que depende del Ministerio Público.

"Tiene que haber respuestas claras y razonables -agregó-. Y no sólo en este caso, sino en los muchos en los que nunca se termina de saber lo que pasó. Eso provoca frustración, afecta el sentido de justicia", dijo.

También se refirió a la participación de jueces y fiscales en Justicia Legítima, aunque evitó hacer críticas directas. Sostuvo que "no pueden participar en actividades partidarias, pero sí en agrupaciones internas de la Justicia, y está bien que sea así, es legítimo y bueno. Pero hay que diferenciar eso de las decisiones judiciales". Su reunión con los periodistas fue antes de la cadena nacional en la que la presidenta Cristina Fernández lo criticó por lo dicho en una entrevista con La Voz del Interior, donde expresó su preocupación por el avance del narcotráfico.

Antes de la cadena, Lorenzetti reclamó que en vez de "discutir" haya más "cooperación" entre los poderes para avanzar en acuerdos que permitan mejoras, como la creación de cuerpos de investigación o de equipos especiales para que no se frustren las causas.

Manifestó sus dudas respecto de la instrumentación de jurados populares, "porque eso significa que el pueblo juzgue. Si un juez, que está preparado para dictar fallos, recibe presiones, ¿usted imagina las presiones que puede recibir un ciudadano común que participa de un juicio?".

También justificó su reelección como presidente de la Corte hasta fines de 2018. Dijo que "nunca nadie disputa el puesto", aunque él está abierto a ser reemplazado, y enfatizó que el caso "no es equiparable" a lo que sucede con los políticos. De esa manera respondió a las críticas de Aníbal Fernández, quien señaló que era "una falta de ética".

El jefe de Gabinete había apuntado que la reelección "condiciona al gobierno que viene". Lorenzetti hizo la lectura opuesta: "Es una manera de demostrar que la Corte no es de ningún presidente, como se dijo tantas veces durante años". Su mandato terminaba en diciembre próximo, pero los jueces decidieron por unanimidad votar su continuidad.

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