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Cambiaron la cúpula policial en Santiago

El personal aseguró que seguirán con la medida de fuerza. El gobernador Gerardo Zamora (UCR) se reunió con el jefe de gabinete nacional, Alberto Fernández. Hasta anoche no había ninguna solución.

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7 de septiembre de 2006 - 00:00
SANTIAGO DEL ESTERO - El gobierno de Santiago del Estero removió ayer a los jefes de la policía provincial en un intento por destrabar el autoacuartelamiento de efectivos, que lleva dos días, y la justicia emitió intimaciones para que los manifestantes dejen el edificio de la jefatura de la fuerza. Los policías autoacuartelados confirmaron que seguirán adelante con la medida de fuerza ante la falta de respuestas oficiales a su reclamo por aumentos salariales y otras reivindicaciones.

En tanto, el gobernador Gerardo Zamora (UCR) se reunió por la tarde con el jefe de gabinete nacional, Alberto Fernández. La reunión se realizó en la oficina que Fernández ocupa en Casa Rosada, al lado del despacho del presidente Néstor Kirchner, dijeron fuentes de la Presidencia, sin precisar si el primer mandatario se sumó al encuentro.

Zamora tenía previsto viajar por la mañana a Buenos Aires para participar de un encuentro con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, pero su llegada se demoró varias horas por el conflicto policial.

Durante la madrugada, Zamora, de 41 años, decidió la remoción del jefe y subjefe de la policía, comisarios generales Augusto Tejeda y Julio Paz.

El gobernador puso en funciones al comisario mayor David Pratto como jefe de policía provincial y a su colega, Omar Enrique Quiroga, como subjefe de la fuerza.

Los dos fueron encomendados para intentar que los huelguistas depongan su actitud.

Voceros de los manifestantes dijeron que de cinco mil agentes que tiene la policía en la provincia, unos dos mil se encuentran autoacuartelados en reclamo de aumentos salariales, pago de deudas, jerarquizaciones por antigüedad y otras reivindicaciones.

Ante ello, el juez de instrucción penal en turno, Gustavo Herrera, libró ayer dos intimaciones para que los manifestantes abandonen el edificio y advirtió que estaba dispuesto a decidir el desalojo por la fuerza.

La intervención de la justicia generó polémica dado que abogados vinculados a la fuerza de seguridad dijeron que el juez no puede tomar a su cargo el caso si acusa a los manifestantes por sedición, dado que ello es competencia de la justicia federal.

En cambio, fuentes judiciales recordaron que hay antecedentes en la justicia de instrucción, porque el abandono de la tarea policial implica el incumplimiento de deberes de funcionarios públicos.

Algunos policías dejaron pasadas las 14 la sede policial, pero aseguraron que seguirá el autoacuartelamiento "en la plaza o en la calle hasta lograr una respuesta oficial al petitorio".

En ese marco, fuentes judiciales manifestaron que un contingente de gendarmes partió desde Salta rumbo a Santiago del Estero para prestar tareas de asistencia y vigilancia en esta capital.

Zamora se comunicó anoche con Aníbal Fernández para informar sobre la situación y lograr el concurso de la fuerza de seguridad nacional, dijeron fuentes oficiales.

En la capital santiagueña no hubo patrullajes de rutina, aunque los policías cumplieron con las guardias mínimas en las comisarías y otras dependencias operativas para evitar sanciones.

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