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Diferencias con la Iglesia

El Jefe de Gabinete acusó que hay sectores que “no quieren que el pasado se revise”. Por su parte, el vicepresidente Scioli aclaró que la relación entre Gobierno e Iglesia es “respetuosa”.

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8 de octubre de 2006 - 00:00
El Gobierno ratificó ayer sus diferencias con la Iglesia Católica Argentina y denunció que hay sectores de la institución que se volcaron a la acción política porque "no quieren que el pasado se revise".

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, consideró que el debate por la reelección indefinida del gobernador de Misiones es "un emergente de todas los puntos de diferencia que hemos verificado con la Iglesia en los últimos tiempos".

Y mencionó que las polémicas en torno a la educación sexual en las escuelas, la ley de Salud Reproductiva y el aborto, "ha molestado" a algunos sectores de la Iglesia y los ha llevado a que "confronten con el Gobierno Nacional".

También destacó la carta que envió el Arzobispado de Buenos Aires al acto homenaje de los militares muertos por la guerrilla de los 70 del jueves pasado en Plaza San Martín y donde se hizo un llamado a la "reconciliación".

El vicepresidente Daniel Scioli, en tanto, optó por un perfil menos confrontativo y aclaró que la relación entre la Casa Rosada y la Iglesia es "respetuosa" y que los disensos están focalizados en "algunos sectores".

Scioli dijo, en declaraciones por Radio del Plata, que el hecho de que "algunos miembros de la Iglesia hayan decidido ingresar abiertamente a un debate político, no tiene que confundir la relación con la Iglesia que es respetuosa".

El enfrentamiento entre el Gobierno y la Casa Rosada fue creciendo después de que el presidente Néstor Kirchner respaldó en un acto en Posadas la iniciativa del gobernador Carlos Rovira de reforma constitucional para lograr la reelección indefinida.

El cruce se trasladó a la Capital Federal, cuando el vocero del arzobispado porteño, Guillermo Marcó, calificó a Kirchner como "el presidente de la discordia", a lo que el primer mandatario respondió con la advertencia que "el diablo llega a todos lados, a los que usamos pantalones y a los que usan sotana".

Ayer, en declaraciones por Radio América, el jefe de Gabinete afirmó que "hay muchos sectores que no quieren que el pasado se revise y eso ha llevado que tomen una acción política más definida, que los lleva a actuar electoralmente en una provincia como Misiones".

Fernández se refirió a la figura del ex obispo Joaquín Piña que encabeza la oposición a la reforma constitucional para habilitar una reelección indefinida del gobernador misionero.

Pero también mencionó la carta enviada por el canciller del arzobispado porteño, Fernando Rissotto, a los organizadores de la marcha en homenaje a los militares muertos por la guerrilla del 70, en respuesta a la invitación cursada al cardenal Jorge Bergoglio para que participara del acto.

"Cuando uno entra en terreno de la contienda electoral, queda sometido a las reglas electorales", sentenció.

Scioli, por su parte, aclaró que "una cosa son sectores de la Iglesia y otra la Iglesia en general, acá hay que dividir esto por respeto de lo que genera especialmente en una comunidad que es fiel al sentimiento católico".

"Algunos miembros de la Iglesia hayan decidido ingresar abiertamente a un debate político, esto no tiene que confundir la relación con la Iglesia, que es respetuosa", sostuvo.

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