Australia

Una bebé fue alimentada con una dieta vegana: sufre graves problemas por la desnutrición

Tiene comprometidos sus huesos, y a los 20 meses, además de pesar 4 kilos, no tenía dientes. Tampoco había sido vacunada.
viernes, 23 de agosto de 2019 · 12:00

Se sabe que para un pleno desarrollo humano es necesario incorporar una dieta balanceada que asegure la incorporación de nutrientes al organismo.

Eso y otras cosas también graves parecen no haberlo comprendido los padres de Sydney, una niña australiana de 3 años gravemente desnutrida, a causa de las restricciones alimentarias que sus padres veganos le impusieron.

La pareja, que no fue identificada por razones legales, se declaró culpable de no poder mantener una buena alimentación de su hija, lo que le provocó a la menor varias lesiones graves y un daño físico importante que los expertos buscan que no sea irreversible.

Ambos padres fueron sentenciados hoy al cumplimiento de una pena de 300 horas de servicio comunitario durante 18 meses a fin de evitar la cárcel, según dispuso la Corte de Distrito del Centro Downing.

La niña, que ahora tiene tres años, estaba tan desnutrida cuando los médicos la examinaron a los 19 meses de edad. No tenía dientes y parecía una niña de 3 meses. También sufría de una enfermedad ósea prevenible que había causado fracturas menores y tampoco había sido vacunada.

La menor había sido alimentado exclusivamente con una dieta vegana de avena, papas, arroz, tofu, pan, mantequilla de maní, leche de arroz y ocasionalmente fruta. Tampoco nunca recibió suplementos nutricionales.

Ahora, que vive con otros miembros de la familia en Queensland, su salud ha mejorado, pero requiere terapia del habla y fisioterapia. Todavía toma medicamentos y suplementos para impulsar el crecimiento y se mantiene física y mentalmente por debajo del promedio.

Los dos hijos mayores de los padres también viven en Queensland. No se consideraron significativamente desnutridos, pero estaban atrasados con las vacunas. Los padres, ambos de 30 años, mantienen contacto intermitente con los chicos pero han perdido la custodia.

La jueza Sarah Huggett dijo que la negligencia fue imprudente en lugar de intencional, pero se mostró severa con el proceder de los progenitores. "Es responsabilidad de todos los padres garantizar que la dieta que proporcionan a los niños sea equilibrada", dijo.

"Esa responsabilidad sigue siendo muy importante, independientemente de la preferencia dietética. Debe haber habido ocasiones para notar que su hija no se estaba desarrollando", argumentó.

Las autoridades fueron alertadas cuando la niña fue hospitalizada después de una convulsión en la casa de los suburbios del este de la familia en marzo de 2018. En ese momento, pesaba 4,89 kilogramos y no había visitado a un médico desde que salió del hospital cuando era recién nacida.

La menor presentaba labios azules, manos y pies fríos, niveles bajos de azúcar en la sangre y calcio y poco tono muscular. No podía gatear o sentarse sin ayuda, tenía un desarrollo óseo nulo, piernas hinchadas debido a la acumulación de líquido y aún no hablaba.

Cuando se le comenzó a brindar una dieta normal en abril de 2018 y recibió apoyo adicional, rápidamente comenzó a crecer y sus dientes emergieron.