Se trata de la primera derrota electoral directa del mandatario desde su llegada al poder en 2006. El gobernante aspiraba hasta el último momento su esperanza de revertir el resultado, apoyado por el respaldo en las urnas de poblaciones campesinas, sus leales bastiones electorales y políticos.
La Constitución aprobada en 2009, impulsada por el propio Morales, creó la figura de la reelección por una sola vez de manera continua, por gestiones de 5 años, es decir para los dos periodos siguientes: 2010-2015 y 2015-2020.
Más de 6 millones de los 10 millones de habitantes de Bolivia fueron a las urnas el domingo para votar por una reforma constitucional sobre una tercera reelección del mandatario, junto a su vicepresidente Álvaro García Linera.
De acuerdo a los resultados electorales oficiales, el rechazo al cambio de la Carta Magna se registró en seis de los nueve departamentos del país (Potosí, Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz, Beni y Pando) y el apoyo en tres (La Paz, Oruro y Cochabamba).