ETA volvió a atentar y un juez mandó preso a su jefe militar
Una bomba colocada en Bilbao causó anoche graves daños y dejó a parte de la ciudad española sin televisión. Fue horas antes de que una corte francesa enviara a la cárcel al número uno del aparato militar de la organización separatista.
(Télam) - Una bomba colocada por ETA en Bilbao causó anoche graves daños y dejó a parte de la ciudad española sin televisión, horas antes de que una corte francesa enviara a prisión al jefe del aparato militar de la organización separatista vasca, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.
El artefacto explosivo estalló en una estación repetidora de televisión en las afueras de Bilbao, en el País Vasco español, y en un primer momento se creyó que la estruendosa detonación era una voladura controlada en una obra vial cercana al lugar, según dijeron fuentes policiales.
Pero cuando los investigadores llegaron al área -luego de cortarse la señal de televisión en Bilbao- descubrieron que la explosión había sido en la repetidora y que se había tratado de una bomba de entre 6 y 8 kilos de amonal, cuya colocación atribuyeron a ETA, según informó el diario español El País.
El ataque fue el primero de ETA desde la detención en Francia, hace tres días, del sindicado jefe del ala militar de la organización separatista, que desde 1968 mató a más de 800 personas en su lucha por establecer un estado vasco independiente en partes del norte de España y sur de Francia.
El líder militar, Mikel Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, de 35 años, y su presunta lugarteniente Leire López Zurutuza, fueron enviados hoy a la cárcel tras comparecer ante una corte en París.
La jueza Laurence Le Vert presentó cargos preliminares contra ambos en relación con dos hechos: el asesinato de dos guardias civiles en la ciudad francesa de Capbreton a fines de 2007 y su detención del lunes pasado en Cauterets, en el sur de Francia.
Respecto del primer hecho, Txeroki y Aspiazu fueron acusados de presunta asociación criminal, aunque no de asesinato, un cargo que sí podrían enfrentar si las ulteriores investigaciones determinan que lo ameritan, dijeron fuentes judiciales.
Ambos etarras también fueron acusados de robo de vehículos y documentación falsa, los dos delitos que provocaron su detención en lunes pasado.
Fuentes de la policía española habían dicho que la pista que llevó a Txeroki fue la detección de un auto robado con una patente falsa en el que se movilizaba el jefe etarra.
Durante la audiencia, Txeroki se negó a declarar, y su única intervención fue para corregir la pronunciación de su nombre.