Las 350 familias que residen en el asentamiento Magisterio, ubicado en la zona norte de la ciudad, lograron su objetivo al lograr que el Concejo Deliberante apruebe, aunque con diferencias, el proyecto de expropiación de estas tierras. La iniciativa había sido impulsada por el Ejecutivo Municipal. Pero la oposición dejó en claro que la urbanización de las tierras usurpadas no dará una solución al problema de vivienda, ya que las familias están asentadas en 156 lotes.
Previo a la sesión, el bloque del Frente Cívico y Social expresó que se había logrado concretar una reunión con un grupo de propietarios, que viven en Belén, y que en un principio no estaban dispuestos a vender sus tierras. Sin embargo, desistieron y decidieron vender sus terrenos, pero a valor mercado. Se calcula que un lote de estas características, de 10 metros por 30 metros, en la zona en cuestión, tiene un valor fiscal de $39.000; el valor de mercado podría superar los $70.000.
Los ediles de la oposición aclararon que siempre se buscó resguardar el derecho a la propiedad, y en la reunión con los propietarios y algunos funcionarios del Ejecutivo Municipal, se logró firmar un acta en el que se reconoce el valor comercial y actualizado de estos lotes. Según los concejales del Frente Cívico y Social, el Estado no estuvo a la altura de las circunstancias para una solución rápida y equitativa, y consideraron que con esta expropiación no se fija un buen precedente, por considerar que no es del todo beneficioso.
Además, se aclaró que con este proyecto de expropiación solo se logra una mejora urbanística, porque en 156 lotes afectados se asentaron 350 familias. Es decir, en una parcela, construyeron sus viviendas de dos a cuatro familias. "La urbanización no es la solución y las familias necesitan un techo”, remarcaron.
A su turno, la concejal del Frente Tercera Posición, Liliana Barrionuevo, al momento de fundamentar, en el recinto, su rechazo a este proyecto, expresó, a los vecinos del asentamiento que "lamentablemente, cuando se haga el parcelamiento, muchas familias van a ser desalojadas”.
En tanto los vecinos del asentamiento Magisterio, que desde la mañana se habían instalado frente al Concejo Deliberante, a modo de guardia, manifestaron su satisfacción con este primer resultado. Jimena, una de las vecinas, contó que "por suerte, ahora estamos felices porque se paralizan los juicios”. Pero reconoció que por la advertencia de la concejal Liliana Barrionuevo, hay preocupación.