El Centro de Mediación Judicial cumplió 10 años de servicio

El diálogo como herramienta para descomprimir el sistema judicial

Se suelen mediar casos de familia como civiles y patrimoniales. Este año, se llegó a un acuerdo en el 70% de los casos que se mediaron.
domingo, 27 de noviembre de 2016 · 04:12
A través de la palabra, en un contexto ameno, se puede llegar a la solución, y en otras situaciones también puede ser la vía más rápida. Con este espíritu, en octubre de 2006 comenzó a funcionar, como una suerte de ‘prueba piloto’, el Centro de Mediación Judicial. Por entonces, se resolvieron unos 500 casos. En su décimo año de servicio, se mediaron casi 3.000 casos, la mayoría temas de familia o civiles, y hubo acuerdo en un 70%. 

Silvina Rojas de González, referente del Centro de Mediación Judicial, en diálogo con El Ancasti, indicó que, en esta década, se fueron multiplicando la cantidad de casos en los que intervinieron como mediadores. La especialista describió a la mediación como un espacio de diálogo y encuentro. Según contó, a veces está quebrado el diálogo entre un papá y una mamá por las cuestiones de pareja que atravesaron y la mediación aparece como una oportunidad porque están sentados en un ambiente cordial, con la contención que significa la intervención del mediador. 

"Se da una oportunidad casi única de conversar cordialmente, en un marco de tranquilidad y legalidad para lograr acuerdos. La mediación construye futuro porque no trabajamos con el pasado. Esta es una gran diferencia con el proceso judicial tradicional que tiene que evaluar lo que pasó. En mediación trabajamos en lo que va a pasar a partir de ahora”, destacó.
Sobre los casos que llegan al Centro, explicó que las cuestiones familiares, en principio, son mediables. Pese a que fue dificultoso para los colegas abogados, recordó, hoy en día se está logrando agilizar todo procedimiento de familia. Al mismo tiempo, advirtió que las cuestiones de violencia familiar no son mediables pero hay cuestiones derivadas como son la determinación de cuotas alimentarias o régimen de comunicación de los padres, en relación con los niños. La referente aseguró que se pueden mediar porque son cuestiones concomitantes, pero ajenas a la violencia en sí, que va a resolver un juez. 

"También se pueden mediar cuestiones patrimoniales y cada vez hay más cuestiones civiles-patrimoniales que los colegas abogados traen al Centro de Mediación. De momento no se pueden mediar asuntos penales, pero ya está presentado el programa piloto para incorporar la mediación penal o la Justicia Restaurativa, como se la denomina. No es para todos los casos, pero es para agilizar y brindar una participación en cada caso a las víctimas de un delito. Se trata de delitos leves”, adelantó.

Sobre las virtudes de la mediación, Rojas de González señaló que es esencialmente voluntaria, dado que nadie puede estar obligado. No obstante, aclaró lo obligatorio es concurrir y enterarse de qué se trata. "Una persona mal puede rechazar algo si no sabe qué es. Está obligado a venir al Centro, escuchar y enterarse, luego tiene la libertad de retirarse o quedarse e intentar”, comentó. 

Además, explicó que uno de los aspectos a tener en cuenta es que descomprime el sistema judicial, debido a que uno de los objetivos es buscar una descongestión. Para la especialista, el sistema judicial tradicional dejó de dar una respuesta eficiente en la sociedad, en la medida en que al ser tanto el cúmulo de trabajo, la respuesta demora más. 

"Surge la mediación como una respuesta con la característica principal de la celeridad, la economía del tiempo. Un caso que ingresa al Centro de Mediación tiene que salir en un plazo de 60 días, salvo muy contadas excepciones en que hubo un pedido de parte porque ya se iniciaron las tratativas y necesitan una audiencia más o alguien no pudo concurrir. Se están dando respuestas ágiles, más allá de que se logre o no se logre un acuerdo y de que las partes quieran o no quieran venir a la mediación. El paso por mediación es rápido”, aseguró.

Pese a las ventajas de este sistema, Rojas de González advirtió que existe un altísimo nivel de incomparecencia porque gente muchas veces no viene a la mediación a la que es convocada. "Entendemos que es porque se desconoce. Vamos a seguir trabajando en la difusión para que la gente sepa que viene a conversar. La mediación es un método conversacional del que pueden surgir acuerdos que naturalmente tienen un carácter legal y deben ser cumplidos. Se llega a partir de los intereses de ambas partes”, explicó. 

En el caso de que no haya acuerdo, pueden pasar muchas cosas, adelantó, y queda el trámite completado de pasar por mediación y las partes pueden iniciar el juicio. El comienzo de las negociaciones en la mediación conlleva a que posteriormente se llegue a acuerdo sin que las partes hayan tenido que iniciar el juicio, remarcó. "El Centro de Mediación opera como puerta de apertura al diálogo y luego las partes arriban a acuerdos en el ámbito privado”, expresó.

Actividad
Por su parte, Paola Beltramello, una de las profesionales del Centro de Mediación Judicial, adelantó que este jueves 1 de diciembre, a las 18.30, en la sede de la institución, se va a desarrollar una actividad con motivo del décimo aniversario de la institución. Con la presencia de los ministros de la Corte de Justicia, de las juezas de Familia, defensores y secretarios, junto con la directora Rojas de González se efectuará un diálogo desde una mesa oval, sobre la mediación familiar, sus avances y nuevas posibilidades. De este modo, cada uno, desde su espacio, aportará su experiencia desde la función que desempeña.

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