Después de los 40, la mitad de la población corre riesgo de infartos

Quienes pasaron esa barrera de edad, tienen mayores probabilidades de sufrir enfermedades cardíacas en los próximos 5 años.
sábado, 23 de noviembre de 2013 · 00:00
Obesidad, sedentarismo, tabaquismo, hipertensión arterial, el antecedente genético (sobre todo en la mujer), la diabetes y el siempre presente y poco atendido estrés, son los factores de riesgo de mayor incidencia en la población. Y es justo en este marco, en el que es imposible perder de vista que las particulares condiciones de vida de la gente, en la actualidad, señalan que quienes pasaron la barrera de los 40 años, se encuentran en mayor riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca y, que por lo tanto, podrán sufrir un infarto como consecuencia de esta enfermedad.



Estos datos fueron coincidentes en las presentaciones que realizaron, en diversos momentos, los especialistas reunidos en esta ciudad, que están participando del XXIII Congreso del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas.



Aunque no fue el eje de su charla, la especialista Liliana Grinfeld le confirmó a El Ancasti estas cifras que alientan a la preocupación, pero que también, tienen que permitir tomar decisiones mucho más acertadas en cuanto a la aplicación de políticas de salud pública.



La enfermedad cardiovascular mata mucho más que el cáncer, y en casi el doble, aseguró Grinfeld, quien fue la única mujer que llegó a desempeñarse como presidenta de la Sociedad Argentina de Cardiología y presidenta de la Fundación Cardiológica Argentina.



El estrés está teniendo cada vez más protagonismo en la enfermedad cardiovascular -analizó la especialista-. Se discute hoy si el estrés provoca la enfermedad (cardiovascular). En realidad, lo que sí está probado, es que el estrés empeora la enfermedad, mata más gente. El estrés no deposita el colesterol en la arteria, pero sí una vez allí, lo hace más riesgoso.



Brevemente, Grinfeld se refirió a que las cosas que se consideran lujos, como el tiempo de descanso, las vacaciones o tener las horas adecuadas de trabajo, son necesidades del ser humano para aliviar el estrés. Ni hablar de tener un sueldo adecuado.



La especialista destacó, además, que las técnicas particulares que desarrollan los cardioangiólogos (intervenir con mínimas cirugías), son más baratas que otras.



Toda técnica lo que hacen es mejorar la salud, son más baratas que la enfermedad. Es caro en lo biológico, en lo humano. y en los costos. Si una persona que sufre un infarto de miocardio se trata con angioplastía y se lo rehabilita, esa persona vuelve a trabajar, y le cuesta menos al Estado, y vuelve a ser productivo, concluyó.



Una angioplastía simple, podría estar costando alrededor de 35 ó 40 mil pesos. Es mucho menos que una droga oncológica, que cuesta alrededor de 40 mil pesos. Y éste es el costo total, y que es un gasto, que puede recuperarse en un año. Siempre que se logra recuperar al paciente, y si está mejor, es más barato, analizó.



De La Fuente, un pionero



Grinfeld también puso de resalto el trabajo y la investigación que despliega en esta área específica el reconocido médico Luis De la Fuente, un especialista que está muy vinculado a la provincia de Catamarca por lazos de familia.



El doctor es un pionero, fue el primer hemodinamista del país, es para nosotros un ejemplo. Y ahora está en el exterior, dado que trabaja ahora con la producción de nuevos vasos (sanguíneos) con la utilización de células madre, indicó. Esta técnica es la que se conoce como el desarrollo de la neoarteria.



Comentarios

Otras Noticias