Con un show impactante, se inauguró el Museo de la Ciudad

Con una gran espectáculo, quedó inaugurado ayer el Museo de la Ciudad-Casa Caravati.
martes, 08 de octubre de 2013 · 00:00
Una gran noche se vivió en la apertura oficial del Museo de la Ciudad-Casa Caravati, con una presentación impactante de actores y bailarines del Ballet Municipal, con una puesta en escena digna de un sitio que se quiere posicionar como el más destacado entre todos los museos que tiene la Provincia, y con la presencia de todos los funcionarios del Gobierno de la provincia y de la Municipalidad de la Capital. Al cierre de esta edición, la fiesta se mantenía con la actuación de tenores y de la primera pareja de bailarines del Teatro Colón, que fueron invitados especialmente para el evento.



Como no podía ser de otra manera, el corte de cintas del Museo de la Ciudad se proyectó como una celebración y lo fue, pese al viento que molestó durante toda la tarde, pero en el momento justo de la presentación, amainó un poco y permitió vivir la fiesta sin sobresaltos.



El inicio estuvo cargado de nostalgia. El Ballet Folklórico Municipal, con la particular dirección de Carlos de Santi, desplegó arriba de los escenarios (fueron tres en desniveles), una serie de representaciones escenificando la llegada de los inmigrantes a la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, y cómo sus particularidades como cultura, fueron armando el rostro de los vecinos de la ciudad.



Cada una de las colectividades ofreció parte de su baile. Todas estuvieron acompañadas por integrantes de cada colectividad, como los hebreos, los sirios libaneses, italianos, españoles, brasileños, y por supuesto los criollos argentinos.



El eje del recorrido de la historia fue la recuperación del patrimonio histórico de la ciudad, como política cultural de la Municipalidad, según aseguraron en sus discursos los funcionarios comunales.



Quien también habló, notablemente emocionada, fue la historiadora Marcia Lobo, quien es tataranieta del célebre arquitecto Luis Caravati. Contó su historia, de principio a fin, desde sus orígenes en un pueblo conformado esencialmente por constructores, hasta su llegada a la Argentina, y luego, su afincamiento en la ciudad de Catamarca.



Contó la manera en la que se vinculó con el General Octaviano Navarro, y de qué manera pudo poner sus conocimientos como arquitecto, constructor, carpintero y técnico al servicio de las obras que en ese momento se realizaban en una joven ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.



La emoción de su relato se trasladó luego a la recorrida que se realizó posteriormente por el interior del Museo de la Ciudad, y que fue encabezado por la propia gobernadora, Lucía Corpacci, a quien escoltaron el vicegobernador, Dalmacio Mera, algunos ministros, el intendente de la Capital, Raúl Jalil, su esposa y un gran número de funcionarios de la Municipalidad, legisladores provinciales y otros invitados especiales, como el obispo Luis Urbanc.



En el interior de la Casa Caravati, la Gobernadora se mostró asombrada por la cantidad de objetos valiosos recuperados, y muy particularmente, por las fotos que forman parte de la denominada colección Espeche, que aportó una reconocida familia de fotógrafos de la ciudad.



A cada paso por las salas, en la recorrida que les invitó a realizar el arquitecto Luis Maubecín (uno de los responsables de llevar el proyecto hasta su concreción) la comitiva destacó el trabajo de conservación, la atención puesta en el montaje, la presentación de los objetos, el valor que se le dio y que representa cada uno.



Los constructores que trabajaron en la recuperación del edificio también tuvieron un espacio, dado que resaltaron la tarea de adecuación que se tuvo que realizar con el proyecto original y con los trabajos previos que se habían realizado sobre el terreno, muchos de ellos inadecuados para la estructura de la casa histórica del arquitecto.





Caravati y Octaviano

Uno de los aspectos que más resaltó la tataranieta de Caravati, Marcia Lobo, fue el particular vínculo que construyeron el constructor y el entonces gobernador de la provincia, General Octaviano Navarro. El General Octaviano fue quien impulsó a Caravati y a su hermano Guillermo, a desplegar en la ciudad cerca de 40 años de obras, destacó la historiadora, quien dijo que tuvo la suerte de recorrer aquel pequeño pueblo de Italia en el que nació Caravati. También destacó el momento en el que se pudieron recuperar los restos del arquitecto, y depositarlos en el Seminario Diocesano.



Pinceladas





Arte sacro. El recorrido que se ofreció por el interior del Museo de la Ciudad contó con una particular bendición del obispo Luis Urbanc, y luego se descubrió una placa para recordar el histórico día. El obispo destacó la cantidad de elementos que se donaron .

Agradecimientos. En su discurso, el intendente de la Capital, Raúl Jalil, resaltó la importancia de la mixtura de las colectividades que le dieron forma a la ciudad (como a su matrimonio, él de descendientes sirios libaneses y su esposa, de italianos). Aprovechó también para agradecer el impulso que le dieron al proyecto el propietario de El Ancati, Silvio Zitelli y el dirigente santamariano Manuel Amado.

Mano herida. El vicegobernador Dalmacio Mera acompañó todo el acto, pero sufrió mucho cada vez que tenía que darle la mano a alguien. Es que tenía heridos tres de los cinco dedos de una mano, al parecer, por un accidente doméstico.

Recorrido para sordomudos. Mientras la comitiva oficial realizaba su recorrido por la planta alta de la casona, otro comenzaba en la parte baja, especial para sordomudos.









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