viernes 21 de enero de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

El 80 por ciento de las 140 Viviendas están agrietadas

Quedaron dañadas desde el sismo de 2004. Los vecinos piden solución urgente y ser reubicados

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
23 de septiembre de 2006 - 00:00
El 80% de las casas del B° 140 Viviendas Norte de la capital se encuentran agrietadas por el sismo de 2004. Desde entonces, los vecinos reclaman al IPV una solución, y afirman que “hasta el momento sólo las han mirado y han dicho que iban a mandar a alguien para arreglarlas. Pero no vino nadie aún”.

Silvia, una de las habitantes del barrio, vive allí desde hace 9 años, tiene 7 hijos y el más pequeño nació prematuramente, por lo cual tiene problemas de salud. Está en emergencia desde el sismo porque “la casa se está hundiendo; el baño y el dormitorio se están cayendo. Las habitaciones tienen el suelo agrietado y debajo hay agua. Las puertas y ventanas no cierran y por las grietas pasa aire y tierra”. Tienen problemas de alergias y su casa no es un lugar seguro donde encontrar refugio; “los días de viento fuerte cierro bien todo y me llevo a los chicos a la casa de mi mamá”, aseguró.

Para Silvia la solución ideal sería que la reubiquen en otra casa porque “estoy al día con la cuota. Se están entregando tantas casas tan completas y lindas. ¿Por qué no nos pueden dar una casa?”. Por tener problemas de grietas en su vivienda “preferí sacar la verja antes de que termine de venirse abajo. Las cañerías son un desastre, para colmo, también tengo problemas con la fosa; ahora me han hecho una provisoria”, comentó con enojo y tristeza.

Al igual que Silvia, Ana también tiene 7 niños y está muy afligida porque su vivienda tiene una grieta importante que va desde el suelo hasta el techo y otra en el techo. “El otro día se me cayó un cascote en la cabeza. Las casas son un desastre desde que se entregaron”, afirmó. Su vivienda es doblemente peligrosa, porque además de estar agrietada, las paredes están virtualmente electrificadas porque “las conexiones eléctricas están mal hechas”.

Ana espera una solución rápida y eficaz: “La casa hay que pagarla y realmente no sé si pagar por la casa o pagar para arreglarla. Por los temblores no sé si dormir afuera para que no se me caiga el techo en la cabeza”.

Silvia, Ana y todos los vecinos de este barrio tienen el mismo problema y piden la misma solución: ser reubicados o que arreglen bien las viviendas. “No hay que esperar a que haya otro sismo”, afirman. Curiosamente, este barrio está a menos de quinientos metros de los monoblocks, que sufrieron similares daños por el sismo de 2004.
Temas
Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
choferes de el nene, a paro desde las 00 horas

Te Puede Interesar