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Acusado de homicidio está “preso” en una ex biblioteca

Permanece “alojado” en una habitación que da al patio de la vieja sala pública de lectura, que comparte espacio con la subcomisaría de la localidad.

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7 de octubre de 2006 - 00:00
La ex Biblioteca Gaspar Guzmán, ubicada en la localidad de San Antonio, del departamento Fray Mamerto Esquiú, fue hace una década un refugio para la cultura, el conocimiento y el lugar de encuentro para eventos sociales. Antes, en este establecimiento, también funcionaban la sede municipal, una posta sanitaria, cabinas telefónicas y se compartía espacio con una dependencia policial. Actualmente, se podría decir que se encuentra totalmente abandonada, si no fuera porque en un patio, que da ahora con la parte trasera de la Comisaría de San Antonio, se encuentra alojado un “preso”.

El Ancasti registró cómo en una Biblioteca de San Antonio se encuentra “detenido” un hombre, de apellido Zohil, y cuyo prontuario indicaría que es el único detenido por el homicidio a una maestra, en la vecina localidad de La Falda.

Justo al lado de lo que sería el hall de acceso a la biblioteca, cerca de unas escaleras, se puede observar una abertura, cubierta apenas con un pedazo de cartón prensado, sin vidrio, y un espacio el suficientemente amplio para acceder ó salir del lugar. Ahí, en esas precarias condiciones de “seguridad”, se mantiene al detenido. Este lugar no posee puertas, rejas, ni nada que se asemeje a lo que debería ser una comisaría.



Reacción

Cuando el hombre se percató la presencia de personas y escuchó el ruido del flash de la cámara fotográfica de EL ANCASTI, inmediatamente exclamó: “Váyanse, no pueden estar aquí, esto es una comisaría”.

El dato otorgado por el propio “detenido”, delató la irregularidad. Sin embargo, el personal policial del destacamento, que se encontraba presente cubriendo con su servicio, no supo responder por qué un preso se encuentra alojado en una habitación de la ex biblioteca, y tampoco quisieron dar mayores detalles.

Aunque reconocieron que se trata de un acusado por un supuesto homicidio, aseguraron que “no es peligroso” y que “se encuentra ahí porque está con tratamiento psiquiátrico y necesita espacio para recrearse, porque hace trabajos de carpintería”.

Este hombre estaría en el mismo lugar desde hace varios meses, y extraoficialmente el personal subalterno reconoció que nadie lo vigila, ni siquiera de noche.

La subcomisaría Nilda Leguizamón, de Piedra Blanca, a cargo de la dependencia de San Antonio fue consultada sobre esta situación pero no quiso dar información y remitió a los periodistas al comisario Romero, a quien señaló como responsable de explicar lo sucedido. Romero, a su turno, tampoco quiso dar detalles.

Aunque en líneas generales eligió la cautela y el silencio, Leguizamón admitió informalmente que “este es un caso especial” y, lo que resulta peor, reconoció que la Subcomisaría de San Antonio “es una pocilga” y que están “de prestado” en ese edificio porque no tienen uno propio.

“Solo hay un calabozo, por eso los fines de semana debemos poner a los presos o demorados en el patio -junto con Zohil- porque no hay lugar”, reveló.

Mientras tanto, el comisario Romero, muy molesto, no quiso dar ningún tipo de información sobre Zohil, ni tampoco explicar sobre esta irregularidad, desentendiéndose por completo del tema.
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