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La Ley de Talles no rige en Catamarca

Tanto ALUBA como ALCO reciben quejas. Sólo cerca de 10 comercios venden talles grandes.

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3 de octubre de 2006 - 00:00
La polémica Ley de Talles rige únicamente en Buenos Aires. Esta Ley obliga a los dueños de negocios, fabricantes, distribuidores e importadores a acondicionar la indumentaria juvenil de acuerdo con las convenciones (normas IRAM e ISO) y principalmente a los negocios a tener todos los tamaños de prendas correspondientes a las medidas antropométricas de la mujer adolescente, en los modelos que ofrecen al público.

Esto representa para los talles máximos de un pantalón tener una media de entre 60 y 80 centímetros de cintura y entre 86 y 106 de caderas. En el caso de las camisas o las remeras las prendas tienen que medir entre 62 y 102 centímetros de contorno de busto, según el tamaño pequeño y el más grande. Las faldas deben estar hechas con 59 centímetros de largo en el talle 38 y hasta 64 centímetros para el 48.

Silvana Bejar, directora de ALUBA, comentó que “se hizo un recorrido por varios locales y vimos que no todos tenían todos los talles. No siempre se trata de chicas muy gordas”. El no encontrar un talle “influye mucho en el estado de ánimo. No encontrar un talle de ropa que quede bien afecta mucho. Sería muy bueno que esta ley se aplicara porque de un modo u otro influye en el estado de ánimo; encontrarían ropa y no se sentirían mal”, argumentó.

Asimismo, Alejandra Luque, coordinadora de ALCO, afirmó que “muy pocos locales ofrecen talles grandes. Las chicas jóvenes tienen que optar por ropa para adultos, aunque quieren vestirse a la moda”. En algunos casos no se trata siempre de chicas “gordas” sino de chicas que “tienen un sobrepeso estético”, aseguró. Pero al ser pocos los comercios que ofrecen ropa de talle grande “los precios son un poco altos. Además no hay diversidad de modelos; entonces no busca algo que quede bien sino que entre. Tampoco hay diversidad de colores. Al final se deben vestir con lo que se consigue”, sostuvo Luque.

Al respecto, un comercio que vende talles “especiales” y que queda sobre calle Chacabuco, comentó que “vendemos talles del 5 al 10 y algunas prendas son muy grandes. Muchas de nuestras clientes vienen porque no consiguen en otros lados”. Su clientela abarca desde los 15 años en adelante. Comentaron además que “salen muy satisfechas porque encuentran lo que buscan. El talle lo encuentran seguro, aunque no vienen sólo por el talle, sino también por la moda, los colores y la tendencia”. Asimismo, en otro comercio que queda en calle Zurita, y en el que también se dedican a la venta de ropa “grande”, afirmaron que “lo que más venden son los talles grandes”. Pero también remarcaron que “no todos los modelos vienen en todos los talles. Algunas gorditas quieren modelos que vienen para flacas. Los modelos cambian. El modelo juvenil es más chiquito y escotado. El de la señora más grande es más clásico. Con estos modelos las gorditas se ven mejor porque las estiliza más”.

Por otro lado, los comercios de “onda” venden (aunque no todos) talles hasta el 54 y sostuvieron que “a la fábrica le pedimos (talles más grandes) pero ellos no hacen. Escapa de nuestras posibilidades porque son ellos quienes no nos mandan”. En algunos casos sucedió que “algunas clientes entraron dudando y se sorprendieron cuando encontraron su talle”. Esto pasó muchas veces porque “en vidriera los maniquíes son muy chiquitos”. Pero también reconocieron que “en alguna oportunidad llegó alguna persona excedida de peso preguntando por su talle y no consiguió”.

Sobre aplicar esta ley, algunos comerciantes opinaron que “sería bueno que se implemente una ley así porque qué le decimos a un cliente que no consigue su talle. Pero debe ser dentro de lo que se vende”, además “se podría abarcar más clientela”.

Por lo general, el tema de los talles preocupa más a las mujeres que a los hombres. En relación con este tema, el dueño de una boutique para hombres afirmó que “por lo general las marcas de hombres confeccionan talles grandes. Nuestros clientes saben que consiguen sus talles y salen satisfechos. Pantalones vendemos hasta el talle 58 y las remeras vienen hasta el talle XXXL”.



“Tamaños ‘cristianos’ ”

Alejandra Luque también comentó que al no conseguir talles “a veces no queda otra que comprar la tela y hacer la ropa a medida”.

El dueño de una casa de venta de telas, no ajeno a esta realidad, aseguró que “viene gente a comprar tela aludiendo que no consigue talle. La gente que viene a comprar tela no es gente precisamente gorda; se trata de gente que no es delgada pero tampoco gorda. Hay diferencia; pero de todas maneras no consiguen talle”.

Este rubro de mercado también observa que son las mujeres las que tienen problemas para conseguir prendas de vestir. “El 95 % de nuestra clientela está formada por mujeres, chicas de más de veinte años que no consiguen ropa” y por ello compran tela para poder confeccionarla.

Ante este problema, comentó que “hay que apelar al sentido común. Sería bueno que a las marcas de onda les apareciera otra que haga talles un poco más grandes. No digo talles especiales pero sí con tamaños ‘cristianos’ ”, opinó el comerciante.

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