jueves 24 de noviembre de 2022

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Cultura

Los jóvenes y las tribus urbanas

La historia de la humanidad está llena de grupos de individuos con ciertas características, aficiones, formas de pensar, orientaciones políticas o sexuales, creencias religiosas e incluso definidas por la edad, el grupo étnico o la música.

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Por Redacción El Ancasti

Esta condición no es nueva, la historia de la humanidad está llena de grupos de individuos con ciertas características, aficiones, formas de pensar, orientaciones políticas o sexuales.El acercamiento y la mezcla de cultura provocan muchas veces en los jóvenes problemas no solo en la escuela donde los jóvenes defienden su ideología incluso con violencia física, sino también en las calles.La pregunta que surge ¿es peligroso para los jóvenes alinearse a estos grupos? ¿Darks? ¿Nerds? ¿Punks? ¿Floggers? ¿Fresas? ¿Emos? ¿Frikis?, entre otros. Para responder estas inquietudes consultamos al psicólogo Héctor Quinteros, integrante del equipo técnico interdisciplinar del gabinete municipal, quién sostiene que hablar de peligrosidad, sería homogeneizar un grupo o tribu por ciertas características que se desvían o establecen una contrariedad con las normas establecidas por una sociedad. A su modo de ver, cada grupo tiene su particularidad encontrando en ellos grupos de pertenencia donde el joven posee un lugar desde donde puede actuar y ubicarse en tiempo y espacio. El inconveniente suscita, afirmó el licenciado, cuándo los mecanismos vitales y recursos saludables de cada uno de los jóvenes fallan o no se encuentran demasiados arraigados. "Es aquí donde yo hablaría de aspectos no saludables, representando un proceso de enfermar afectando no solo el presente del mismo sino además sus proyecciones a futuro”, manifestó Quinteros.De acuerdo con los sociólogos, la cultura dominante la integra el grupo mayoritario de una sociedad que observa ciertas reglas, normas, costumbres y códigos previamente establecidos. En una forma muy genérica, las culturas dominantes en prácticamente todo el mundo están integradas por las personas de mayor edad, adultos y adultos mayores, muchos de ellos ex integrantes de otras tribus urbanas.Los escindidos, los que se separan de las normas para crear las propias, son generalmente adolescentes y esto se entiende, según los estudiosos, como un reflejo de la etapa normal en que los jóvenes andan en busca de su identidad.Para Quinteros resulta complejo abordar en la actualidad la temática de la adolescencia, por motivos varios como, los fenómenos que deben experimentar, los tiempos que cambiantes que deben afrontar de una u otra manera, resultando difícil para los progenitores entender en cada caso el cambio en los jóvenes. En este sentido, afirma que con la parición, en los 90 las llamadas tribus urbanas que, si bien tienen la característica de compartir expresiones similares, estas aparecen en cada época con particularidades diferentes, por ejemplo encontramos grandes diferencias en las tribus de los 90 a las que encontramos hoy. Quinteros sostiene que cuando el adolescente busca identificarse con otros grupos, se habla de un período caracterizado por la búsqueda de la exogamia, es decir, fuera de la familia, además de la asunción más o menos estable de la identidad sexual y la recomposición de las formas de la identificación, las cuales se desanudan de aquellas propuestas enlazadas a los adultos significativos de la primera infancia; se buscan nuevas situaciones, nuevas acciones que le permitan ir formando su nuevo mundo, por eso sus innovadoras ideas acerca de la concepción del mundo, sobre la vida, la muerte, de sus relaciones etc. "En este comienzo de su nueva etapa, él joven al salir de la familia, buscará "la complicidad” de los demás, que también se encuentran en sus misma situación, entrando en los distintos grupos que tengan semejanza con sus formas, expresiones, que despierte curiosidad y puedan generarle seguridad, esto es lo que permitirá ir formando su identidad”, manifestó.Enrolados en sus ideas y personal forma de ver la vida, cada grupo rechaza todo aquello que resulte opuesto o diferente y los enfrentamientos en la defensa de sus creencias no tardan en aparecer.Hablar de cómo influye en el comportamiento de los adolescentes la adhesión a estos grupos, él profesional dijo que su inserción en un determinada tribu, hay que tener en cuenta como fue y es en la actualidad el crecimiento del adolescente, siempre pensando que es de carácter dinámico, con los valores y características propias de la cada familia donde se forma, por ello no es posible hablar de un cambio sin tener en cuenta no solo sus consecuencias sino las "causas” que dan lugar a dicha transformación, por ello y de acuerdo con cómo el joven haya asimilado los aprendizajes adquiridos en la familia es que lo que buscará y por ende le brindará el grupo de pares, teniendo distintos grados de influencia hacia el mismo, tanto de manera positiva como ser negativa. Entonces, "si los cimientos fueron fuertes, las probabilidades de caer en conductas insalubres serán menores”, por ello se habla de la predisposición, es decir, aquellos elementos que van sirviendo como base y van acumulándose de guía en el actuar de las personas, es decir, un adolescente con un hogar roto, no podemos pedirle relaciones futuras que puedan constituirse como integrales y serán en ocasiones pocos sanas.Es importante para los padres mantener la calma y no obligarlo a cambiar. "Es en esa edad donde se da una revolución emocional y psicológica más grande que tiene un humano a través de toda su vida”, sostiene el técnico.Al respecto indicó que buscan en el afuera, formar su visión de las cosas, conocer, experimentar, ya sus objetos están en el afuera, por lo tanto sus intereses, adquiriendo sus propias teorías e intentando cambiar aquello que creen necesario como un verdadero desafío. Buscan la transgresión, definida como romper con los normas clásicas, cotidianas, y es por ello que los padres se sienten confusos cuando dicen "no lo entiendo”, "está muy cambiado” porque comienzan a tener un criterio diferente al de los progenitores, se puede observar mayor preocupación en los padres que en los mismos jóvenes, diciendo "no sé cómo controlar a mis hijos”, y es normal, ya que los jóvenes rompen sus hilos con la infancia, ya no es un único referente el padre o la madre, sus ideales ahora están afuera.Por último, el profesional expresó que se debe actuar de una manera generalizada sin tener en cuenta la propia historia del joven. Sugiere a los padres que si ellos se encuentran tranquilos con la crianza de sus hijos, seguros de lo que le brindaron, los adolescentes tendrán los elementos necesarios para afrontar cualquier obstáculo que se presente en cada una de sus vidas. "Las tribus son por lo tanto un elemento natural, un proceso que atraviesan la etapa de la adolescencia, ayudando a los jóvenes a forjar su identidad para su propio futuro”, culminó.

 


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