Nutrición

¿Cómo prevenir el cáncer con una buena alimentación?

Distintas asociaciones científicas coinciden que una alimentación sana y equilibrada reduce las probabilidades de contraer cualquier tipo de cáncer.
miércoles, 30 de abril de 2014 · 20:28
 "En el último Congreso Latinoamericano de Nutrición, que se hizo en Chile, expresaban que el 33 por ciento de las muertes por cáncer en general se puede atribuir a la dieta”, expresó la nutricionista Patricia Perricone.
La profesional lo señaló durante una comunicación telefónica con el ciclo ‘Mentime que me gusta’, que se trasmite de lunes a viernes, de 17 a 19, por Radio Ancasti. En la siguiente entrevista, Perricone aporta unos interesantes consejos para reducir los factores de riesgo a base de una alimentación saludable.
 

- Últimos estudios indican que existen alimentos que ayudan a bajar los riesgos de contraer cáncer, ¿esto es así?

 

-Sí. En realidad en los últimos años la medicina encontró una alta relación entre lo que es la dieta y el desarrollo de distintas enfermedades y distintos tipos de cánceres. También se ha comenzado a ver cómo existen alimentos que pueden tener mayor efecto protector o ser favorecedores de este tipo de enfermedades que, cuando se instalan en las familias, son difíciles de sobrellevar.
Hay distintas investigaciones científicas e informes que expresan claramente esta realidad. En el último Congreso Latinoamericano de Nutrición, que se hizo en Chile, expresaban que el 33 por ciento de las muertes por cáncer en general se puede atribuir a la dieta. En el caso del cáncer de colon- rectal, el factor dietético tiene una relación del casi del 90 por ciento. También hay otros factores que pueden incidir como el tabaco, los antecedentes genéticos, y demás. No es una enfermedad de un único factor desencadenante, pero es evidente que la dieta tiene una relación muy importante. 
Fíjate que, desde las distintas sociedades científicas han desarrollado algunos consejos a la hora de pensar cómo podemos hacer para alejar esta enfermedad…
 
- ¿Cuáles son algunos de esos consejos?

- Uno de los principales es disminuir las grasas de las dietas; sobre todo, las grasas de tipo saturadas, grasas de origen animal. A veces nos confundimos y pensamos que todas las grasas son dañinas, pero el aceite de una sola semilla que no esté sometido al calor, que no esté frito, tiene un efecto protector. Cuando lo cocinamos pierde ese efecto protector. 
Las nueces, las almendras, las frutas secas, la palta son frutas oleosas que tienen un alto porcentaje de grasa, pero que son grasas protectoras para la salud. Pero lo que se considera que es necesario reducir el consumo, no eliminar, son las grasas de origen animal, como lo son los embutidos.
 

- ¿A partir de qué edad se recomienda comenzar a tener especial cuidado en la dieta para disminuir los factores de riesgo de contraer cáncer? ¿A los 30 a los 40?

 

- El cáncer es una enfermedad que no es propiedad del adulto, se puede presentar en cualquier momento de la vida. Por lo que cuando más temprano nos acercamos a los factores protectores y cuanto más nos alejamos de los factores dañinos, es mejor. Cuando más temprano en edad comencemos a tomar medidas protectoras, mejor. En los chicos es alarmante la cantidad de cáncer hepático que hay y eso se supone que, y hay algunos estudios que están comenzando a hablar, tiene que ver a la gran cantidad de exposición a alimentos procesados. Hay cosas que están muy nuevas, que se están investigando, por lo que no se puede determinar que en todos los casos sean así. Pero sí llama la atención el consumo de alimentos procesados, de todas esas comidas rápidas. Muchas veces las mamás, por publicidad o por poco tiempo, elijen esos congelados y fritos, que son alimentos muy procesados y que tienen una interesante cantidad de aditivos químicos que no sabemos en definitiva lo que a largo plazo puede producir.
 

- Es importante detenernos en este consejo porque justamente los niños son los que más consumen los alimentos procesados… 

 

-Exacto. No es la intención eliminar tampoco el consumo; pero sí hay que tratar de reducir la sobreexposición… Que se consuman una o dos veces a la semana no va a generar daño, pero hay chicos que es lo único que consumen, que son el único sabor de referencia, que no conocen el sabor de un alimento natural porque todo lo que consume es envasado, enlatado o en bolsita.
 

- Regresando a los consejos para una buena alimentación, ¿qué otros puede enumerar?

 - Reducir el consumo de azúcar es otro de los puntos claves; de la azúcar refinada. Muchas veces escucho decir que dicen que si no toman azúcar se desmayan, no tienen fuerza, no tienen energía. Realmente, el azúcar refinada es un alimento prescindible. Lo único que tiene como efecto beneficioso es producir energía rápida, pero no tiene una función nutricional clave en la dieta. Reducir el consumo no quiere decir que nunca más se consuma pero sí moderarlo. La recomendación es tres cucharaditas de té al día utilizadas en las infusiones. 
Si nos ponemos a analizar, hay personas que le colocan una cucharada sopera de azúcar a cada mate que toman o tres cucharadas soperas en las infusiones del desayuno y la merienda, más las gaseosas con azúcar, más los jugos con azúcar, más las golosinas, eso genera una sobreexposición al azúcar que al igual que todas las grasas hay que reducir la cantidad. 
Otro punto sería no excederse con las carnes rojas. Se habla mucho de la dieta mediterránea y de los efectos proyectores sobre un montón de enfermedades, como las enfermedades cardiovaculares, diabetes y cáncer. Los europeos tienen un bajo consumo de carne roja, la consumen entre una a dos veces por semana y en porciones moderadas y el resto de los días van rotando con los distintos tipos de carnes y otros productos que tienen un efecto beneficioso, como las carnes de pescados que tienen mucho Omega 3 y 9 que son claves en el efecto preventivo, protector de muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. Para nosotros aquí en el Norte es complicado comer pescado, pero hay que tratar por lo menos de incorporarlo una vez a la semana. 
Otro factor clave es el método de cocción. Por ejemplo, el asado hecho con leña tiene un efecto protector; en cambio, el asado todo hecho a carbón, el carbón desprende todo un tipo de sustancias que son cancerígenas que se pega a la costra tostada de la carne. Mucho más sano es hacer los asaditos a leña.
También otro factor es el alcohol que según la Asociacion Americana de Oncología, el alcohol eleva el riesgo de cáncer bucal, de laringe, de esófago, de mama, de colon y de hígado. Es necesario moderar las medidas. Las bebidas con alcohol están indicadas en una dieta normal pero no hay que excederse. Es aconsejable una copa de vino diaria para las mujeres y dos para los hombres. Por arriba de esa cifra, el alcohol ya no cumple que su efecto protector, sino todo lo contrario.
Otro tema son las famosas frutas y verduras con las que yo siempre insisto. Después las vamos a conocer una por una para saber qué tiene cada una y qué efecto protector nos va a brindar. Las frutas y verduras tienen muchísimas sustancias, compuestos, con distintos efectos protectores para distintos órganos y que reducen altamente el riesgo de padecer cáncer. 
Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba determinó que el consumo diario de peras, durante la estación de peras, reduce el riesgo de cáncer de colon, por ejemplo. No hace falta ni siquiera comerla todo el año, solo en tiempo de la estación… Cada color que tiene una fruta o verdura tiene un efecto protector a la salud. 
Por último tenemos las fibras, los lácteos y los suplementos vitamínicos. Las fibras que están en todas las frutas y verduras, que están en los cereales integrales, en las legumbres, lentejas, garbanzos, y que son alimentos muy olvidados dentro de la dieta de los catamarqueños y que tienen un efecto muy protector a nivel de cáncer de mama y de colon, específicamente. 
Con respecto a los lácteos hay una discusión actualmente. Los de la medicina naturista dicen que son cancerígenos; mientras que las sociedades científicas dicen que no. Pero los nutrientes que tienen, como el calcio y la vitamina D, son efectivos en el tratamiento del cáncer colon- rectal. 
Por último, no es necesario indicar suplementos vitamínicos sino una dieta balanceada. Los suplementos vitamínicos tienen un efecto de riesgo. Hay que tomarlo en caso de dieta desequilibrada o por el ritmo de vida, pero no es una golosina ni para automedicarse. En algunos casos la sobredosis de algunas vitaminas puede ser un factor facilitador de algún tipo de cáncer.
 
Entrevista: Mentime que me gusta – Radio Ancasti
Texto: María Cristina Leiva

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