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“Cambiar la ley decididamente”

En primer lugar está en la mira la Ley General de Cultura y Educación. Luego, decretos reglamentarios de la política que imperó en aquella década. Entre ellos, el polémico Decreto 333 de plantas orgánicas funcionales.

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21 de septiembre de 2006 - 00:00
El ministro de Educación, Eduardo Galera, anunció que se va a derogar la Ley General de Cultura y Educación de la Provincia, así como la Nación piensa derogar la Ley Federal, en vista del cambio de escenario que significará la aprobación de una nueva Ley Nacional educativa.

La Ley Nº 4843 General de Cultura y Educación fue sancionada por el Poder Legislativo el 6 de julio de 1995 y abrió la puerta a la ejecución, en Catamarca, de la transformación educativa que instauró la Ley Federal para todas las jurisdicciones del país.

Además de ordenar la puesta en marcha “gradual” de un nuevo sistema de enseñanza, la Nº 4843 borró del mapa al Consejo General de Educación como órgano de co gobierno educativo, y en su lugar la política del área se centralizó en el Ministerio de Cultura y Educación.

Galera declaró ayer a El Ancasti que “estamos promoviendo que se derogue toda la legislación, es decir, toda la política educativa que está sostenida por la Ley Federal, la ley provincial y por toda la legislación que surgió” en los 90.

Todavía más, señaló que “hay que cambiar la ley decididamente, lo mismo que hay que trabajar sobre el Estatuto Docente y toda la legislación conexa”, como “el Régimen de Licencias (Decreto Nº 1875 de 1994), régimen de incompatibilidades, el Decreto 333 que nos indica cómo organizar las plantas orgánicas funcionales”.

“Hay muchas cosas que tenemos que revisar y va a ser un trabajo arduo “, subrayó.

En ese sentido, afirmó que quienes tendrán que trabajar arduamente en revisar todo esto “son los docentes”. “Yo coincido con lo que dijo en un momento (el viceministro de Educación de la Nación) Juan Carlos Tedesco, que éste sería un año de gran participación y de grandes decisiones docentes”, argumentó.



Un escenario diferente

Con respecto al anteproyecto de ley nacional recordó que la provincia, a través de él, intervino “activamente” en todo el proceso de gestación del anteproyecto, que tuvo una etapa de consulta a partir de un documento base.

Pero observó que, con la primaria y secundaria, “estamos volviendo a un sistema anterior al de la década del 90, con un escenario que no es precisamente el mismo”.

“La obligatoriedad, en la cual estuvimos todos de acuerdo, es de difícil aplicación si no hay recursos económicos extra, porque tenemos pocas escuelas polimodales y existe una gran deserción en el nivel educativo”, sostuvo.

Además analizó que “ha cambiado el rol de la escuela, que ahora hace un intenso asistencialismo a los alumnos, con los comedores por ejemplo”, mientras que “los docentes se han tenido que convertir en los contenedores de la gran violencia que la sociedad les transmite a sus hijos”. “Habrá que considerar muchos factores, pero estamos en un punto de partida muy promisorio”, sintetizó.
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