miércoles 10 de abril de 2024
También se los inhabilitó por el doble de tiempo

Condena en suspenso por vejaciones para tres agentes de Infantería

Habían llegado imputados por “apremios ilegales” pero el fiscal Miguel Mauvecín morigeró la acusación.

Los agentes de Infantería Luis Eduardo Palacios, Jonathan Adrián Centurión y Juan Miguel Salcedo Mercado fueron declarados culpables en el delito de “vejaciones”. El juez de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación, Jorge Palacios, los condenó a la pena de tres años de prisión en suspenso y al doble de inhabilitación para ejercer la función.

La pena coincidió con lo solicitado por el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín. Los policías habían llegado imputados por “apremios ilegales”. No obstante, con base a las pruebas y a los testimonios, el representante del Ministerio Público morigeró la calificación y los acusó por “vejaciones”.

En la madrugada del 25 de enero de 2015, el grupo La Konga dio un espectáculo en el local bailable “La Cabaña”. De acuerdo con la investigación, Iván Sánchez –el denunciante- discutía con un hombre, por diferencias personales. La discusión fue frente a “La Cabaña”. Palacios, Centurión y Salcedo Mercado prestaban servicio en el boliche. Según se indicó, Palacios habría tomado del cuello a Sánchez y lo golpeó con el bastón reglamentario en la espalda, hombros y trapecio. Centurión y Salcedo Mercado también lo habrían golpeado con el bastón y a patadas en diferentes partes del cuerpo. La paliza le demandó a Sánchez 25 días de curaciones e igual tiempo de inhabilitación para trabajar, según el informe médico realizado por el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF).

El debate se inició el miércoles. En la oportunidad, los acusados contaron su versión de los hechos: el denunciante habría peleado con un hombre, dentro del boliche. Luego, continuaron afuera. “Este hombre y Sánchez se agarraron a las piñas. Éste le dio un puntapié (a Sánchez). No quedó nada asentado y hubo varios perjudicados. Sánchez estaba agresivo y golpeado. Se resistía todo el tiempo”, recordaron. Los agentes de Infantería expresaron que suelen responder “a órdenes” y que con frecuencia hay problemas en los boliches. Por ello, siempre se lleva a personal de los grupos especiales a prestar servicio en eventos multitudinarios.

A su turno declaró el denunciante Iván Sánchez. Recordó que ingresó al boliche y se encontró con este hombre. Entre ambos había diferencias. Reconoció que tiempo atrás, ambos eran amigos pero la amistad se interrumpió por una mujer.

Según Sánchez, esa madrugada esta persona lo provocó y le tiró un vaso de cerveza. Contó que los policías le pusieron el bastón en el cuello, que lo golpearon y que perdió el conocimiento. “Me quebraron los huesos. Me llevaron al hospital y me sintieron olor a alcohol –de acuerdo con su testimonio, le habían arrojado un vaso con cerveza-”, detalló. Cuando regresó a su casa, advirtió que tenía hematomas en la cabeza. Familiares y amigos lo llevaron al Hospital San Juan Bautista de la Capital. El denunciante señaló que tuvo fractura en mano derecha y en la nariz, un pie esguinzado y daño en piezas dentales. “Me rompieron todo”, aseguró.

En la segunda jornada, se llevó a cabo la instancia de alegatos. El fiscal Mauvecín morigeró la acusación y solicitó una pena de tres años de prisión en suspenso, por el delito de “vejaciones”. A la vez, solicitó el doble de tiempo de inhabilitación.

A su turno, el abogado de la defensa consideró que “la duda opera a favor de los acusados”; volvió a cuestionar la investigación y remarcó que la orfandad probatoria lleva a deriva. “Existen ciertas dudas”, remarcó. En este sentido, el abogado de la Defensa enfatizó que los acusados no habían tenido problemas durante el ejercicio de sus funciones, ni antes ni después del hecho por el que fueron traídos a debate. El defensor Mazzucco solicitó la absolución por el beneficio de la duda o, en su defecto, que se aplique la pena mínima.

Alrededor de las 10, el magistrado dio a conocer el veredicto. El secretario de Cámara Fabio Yapura estuvo a cargo de su lectura. Desde el banquillo de los acusados, los policías escucharon su sentencia.

Otros antecedentes

En noviembre del año pasado, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación halló a la policía Fernanda Gabriela Santillán penalmente responsable de los delitos de “privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con fines de venganza y vejaciones en concurso real” y “privación funcional ilegal de la libertad y lesiones leves calificadas por haber sido cometidas por miembro policial en abuso de su función en concurso ideal”, todos en concurso real. Fue condenada a la pena de dos años y seis meses de prisión condicional e inhabilitación especial para ejercer el empleo policial por el doble del tiempo de la condena.

En septiembre del año pasado, el policía Diego Ortega, en un juicio abreviado, fue condenado a prisión perpetua, tras haber admitido su responsabilidad en el femicidio de Cinthia Andrada, ocurrido en febrero de 2022 en Saujil, Pomán. El crimen sucedió el 4 de febrero en una casa donde vivía Cinthia Aranda -expareja de Ortega-, junto con su hija.

Según los primeros testimonios, tras una discusión el policía salió de su casa en Colpes rumbo a Saujil. Un hijo de Ortega llamó a Aranda y le advirtió que su padre iba armado, con su arma reglamentaria, a su domicilio. Aranda llamó por teléfono a la Policía, que se encuentra a pocas cuadras de su casa. Sin embargo, los uniformados llegaron cuando Ortega ya les había disparado a ambas.

El violento fue arrestado cuando salía de la vivienda de Aranda y quedó alojado en la comisaría de Saujil, donde al día siguiente se lo vio sentado en el patio interno tomando mate con otros policías. La joven hija de Cinthia fue dada de alta a los pocos días. Lastimosamente, su madre falleció el 11 de febrero, luego de una semana de agonía. La autopsia indicó que la causa de muerte fue consecuencia de un disparo en la cabeza.

Condenas del caso Pachao

En noviembre del año pasado, la Corte de Justicia de Catamarca dejó firme el fallo dictado por el caso de Diego Pachao, el joven que murió en marzo del 2012 tras haber estado arrestado en la comisaría Séptima.

El máximo tribunal local confirmó el veredicto de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, que en septiembre de 2022, encontró culpables a cuatro policías y absolvió otros dos.

Gustavo Bulacios fue condenado a 16 años de prisión tras haber sido encontrado culpable de "privación ilegítima de la libertad" y dos hechos de "torturas".

Ricardo Barrera había recibido una pena de 8 años de prisión por las torturas.

Claudio Yani Nieva y Ricardo Varela habían sido condenados a 2 años y 8 meses de prisión en suspenso y 4 años, respectivamente.

Tras el fallo unánime del tribunal, Bulacios, Barrera y Varela habían quedado detenidos e inmediatamente fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial.

El fallo unánime lleva la firma de los jueces Fabiana Gómez, Luis Raúl Cipitelli, Miguel Figueroa Vicario, Rita Verónica Saldaño, María Fernanda Rosales Andreotti, Hernán Martel y Marcelo Soria.

La Corte de Justicia confirmó la declaración de inconstitucionalidad y de inconvencionalidad de los arrestos por averiguación de antecedentes y medios de vida.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar