La prueba va del 27 al 30 de agosto

El Desafío Ruta 40 será protagonista en el Oeste

La clásica prueba atravesará caminos de Santa María, Belén y Tinogasta durante cuatro días.
miércoles, 15 de agosto de 2018 · 04:00

La carrera llegará a Catamarca el lunes 27 de agosto ingresando por Santa María hasta Belén. El martes 28 de agosto se dirigirá hasta Tinogasta y un día después recorrerá las dunas del oeste catamarqueño con Fiambalá incluido.
La prueba se despedirá el jueves 30 de agosto en una competencia internacional que de seis días de desarrollo, cuatro se transitarán por Catamarca.
Desde el Gobierno de la provincia, a través de la Secretaria de Turismo, junto a la organización ya se recorre por estas horas todo el trazado de la prueba para una correcta organización.

Estilo
Al igual que desde hace una década, el evento de rally cross country más duro del calendario nacional volverá a desafiar a los mejores exponentes nacionales e internacionales de la especialidad. Como es habitual, la organización ha preparado un recorrido acorde a los protagonistas que formarán parte de esta cita que en esta edición tendrá el sello Dakar Series y otorgará puntos para el Campeonato del Mundo de Rally Cross Country FIM.
Este año el recorrido atravesará por lugares clásicos del oeste argentino y sectores inéditos dentro de regiones que ya han demostrado ser un verdadero “filtro” para los participantes en cada Desafío Ruta 40.

Oeste protagonista
Los médanos y los ríos del norte catamarqueño, que visitará los departamentos de Santa María, Belén y Tinogasta, serán los primeros obstáculos que deberán superar los pilotos. Arena muy blanda que son casi una trampa para los vehículos y navegación a través de los infinitos brazos de los lechos de ríos secos conformarán los primeros desafíos en las etapas iniciales de la carrera.

Llegando a la mitad de la prueba, un terreno conocido, que siempre depara sorpresas y novedades en la clasificación espera a la caravana: el desierto de Fiambalá. La arena es un poco más compacta en esta región, pero la altura de las dunas sus cortes pronunciados exigen que los pilotos se mantengan alerta todo el tiempo, a la vez que deben mantener el rumbo correcto a través de ese océano blanco en donde resulta muy fácil perder referencias.

Las últimas dos jornadas de carrera serán duras, ya que comienza a ganar altura y la falta de oxígeno a más de 3500 m.s.n.m. puede hacer mella en el físico de los pilotos. 

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