Mercado político

En el contexto de una crisis donde los “gestos” tendientes a apaciguar...

OPINION | 

En el contexto de una crisis donde los “gestos” tendientes a apaciguar mercados volátiles vuelven a ser imperiosos, un grupo de gobernadores del peronismo envió su propia señal ayer desde el Consejo Federal de Inversiones (CFI), seguramente con expectativas de incidir en el mercado político. No fueron parte del encuentro los mandatarios de Córdoba, Juan Schiaretti, Salta, Juan Manuel Urtubey, y San Juan, Sergio Uñac, pero sí el ex diputado nacional, ex intendente de Tigre y pertinaz aspirante a la Presidencia Sergio Massa y el presidente del bloque justicialista en el Senado nacional Miguel Ángel Pichetto. Se informa en la página 2 de esta edición sobre la reunión, de la que participó la gobernadora Lucía Corpacci. Los gobernadores pidieron a la Casa Rosada que los convoque para congeniar salidas a la “emergencia” declarada por el propio presidente Mauricio Macri, cosa que ocurrirá la semana que viene. En realidad, la intención era exhibir un frente unido de las provincias para las tratativas por el ajuste, pero Schiaretti, Urtubey y Uñac, cuyas intenciones de proyectarse en el plano nacional son indisimulables, prefirieron pronunciarse individualmente. 


En una visita a Parque Industrial de San Francisco, el cordobés dijo: “Hago votos para que el Gobierno nacional acierte en las medidas económicas que toma y para que podamos superar la crisis”. Urtubey señaló por su parte: “Tengo importantes diferencias con los anuncios, pero todos debemos ayudar porque si al Gobierno le va mal, a la gente le va peor". Uñac fue el más duro, con críticas a las retenciones, pero de todos modos manifestó que acompañará “todo lo necesario para salir adelante”. El gobernador tucumano Juan Manzur habló luego del encuentro en el CFI y cuestionó que se enteraron de las medidas del nuevo programa económico por "la tele y la radio". "Nos hubiera gustado participar. Hay que convocar a todos los actores. Los que estamos acá queremos sumar y ayudar para llevar tranquilidad a la población. Le votamos todo y llegaron a esta situación de emergencia". Pero lo más sabroso de este encuentro fue la participación de Massa, que asistió acompañado por la presidenta del bloque de diputados nacionales del Frente Renovador, Graciela Camaño. El “massismo” reúne 21 brazos en la Cámara baja. Es la cuarta fuerza y su incidencia podría incrementarse con el concurso, aunque sea coyuntural, de los diputados que responden a los gobernadores para el tratamiento del Presupuesto 2019, cuyo grado de consenso es otro “gesto” para los mercados que la Casa Rosada considera clave. El tigrense, hábil declarante, tiró conceptos dulces para los oídos de los mandatarios, a quienes agradeció la “invitación”. “Lo primero sería que el Gobierno convoque a los gobernadores a una mesa de trabajo para ver cómo cuidamos las economías regionales y logramos una justicia tributaria. Si no, siempre el que tiene que pagar es el que trabaja, produce e invierte", dijo.

Aunque los motivos de las ausencias de Schiaretti, Urtubey y Uñac se desconocen, la irrupción de Massa en el CFI introduce tensión política en la llamada “liga de gobernadores”, que sería, si se mantiene íntegra, el ariete de mayor potencial que tiene la oposición. Es probable que a los gobernadores con pretensiones presidenciales no les haya parecido simpática su inclusión en la mesa, menos después de que se dio a conocer una reunión que mantuvo el fin de semana con una veintena de intendentes bonaerenses. La reacción de la Casa Rosada es previsible: aparte de que Macri detesta al tigrense, cualquier germen de articulación opositora de alcance nacional acrecienta su carácter de amenaza en un escenario sesgado por las estrecheces económicas.
 

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