Entretenido pero predecible thriller de acción

REVISTA-EXPRESS | 

Calificación: 3 (tres)
El justiciero 2 (The Equalizer 2, Estados Unidos, 2018) Dir. Antoine Fuqua. Guion: Richard Wenk. Con Denzel Washington, Pedro Pascal, Bill Pullman, Melissa Leo, Ashton Sanders, Sakina Jaffrey.

Antoine Fuqua marcó su presencia en la industria del cine a partir de la memorable Día de Entrenamiento (2001), protagonizada por Ethan Hawke y Denzel Washington, papel por el cual este último se llevó el Oscar a mejor actor.
Brutal, ingeniosa y con unos personajes que enganchan desde la primera escena, Día de Entrenamiento sorprendió a público y críticos en igual medida, y puso en el centro de la escena a este joven director que surgía detrás de las cámaras con un thriller de acción trepidante. 
Después vinieron otros filmes de acción, donde Washington volvió a colaborar con Fuqua, y uno de ellos fue El Justiciero (2014), basado en un personaje de una serie de televisión norteamericana de los ochenta. 
La primera entrega fue bien recibida y generó la posibilidad de esta secuela que ahora nos involucra; y si bien esta es una continuación, cuenta una historia independiente aunque el protagonista es el mismo.
Esta es la cuarta película en la que Fuqua y Washington trabajan juntos así que es entendible que director y actor se entiendan de maravillas y generen impecables escenas de acción así como diálogos cómicos en medio de la adrenalina. 
El Justiciero cuenta la historia de Robert McCall, un ex agente de la CIA, que, retirado de su campo, se dedica a defender a personas que se encuentran en situaciones extremas. Una especie de vigilante o héroe de las calles que se enfrenta a los más temibles sicarios y mafiosos. 
En la primera, este perfil se define de entrada porque se dedica a ayudar a una joven explotada por una red de prostitución y se encarga de desarmar cada eslabón de esa mafia. Sin embargo, en esta segunda entrega, Fuqua se dedica a desentrañar el pasado del protagonista y nos introduce a personajes que fueron parte de su vida. Así, amigos y enemigos empiezan a surgir, y por ende conflictos que lo llevarán a que tome cartas en el asunto.
En este sentido, el filme tiene un buen ritmo y excelentes secuencias de acción en los dos primeros tercios: la historia engancha y vemos al protagonista en lo que mejor sabe hacer: combatir a mafiosos, extorsionadores y secuestradores, y darles su merecido. 
Sin embargo, hacia el final la película se desinfla y pierde interés porque el conflicto se vuelve personal y ahora es la vida del justiciero la que corre peligro. Eso sin contar que las razones que justifican este cambio de lógica son bastantes rebuscadas, mientras las subtramas que eran interesantes quedan sin resolver. 
Para rematar, Fuqua decidió filmar una secuencia de acción decisiva en un entorno poco favorable para que ESA acción sea creíble. Además de ser un escenario que en vez de generar un impacto visual, distrae.
Por errores como esos, una película de acción que venían bien encaminada termina dejando sabor a poco, y cayendo en clichés argumentales que vimos innumerables veces en filmes de este género.
Así El Justiciero 2 es un buen thriller de acción pero no quedará en la memoria del público ya que no ofrece nada nuevo. 
Quizás es hora que Fuqua deje esta historia y vuelva a realizar producciones como la de Día de Entrenamiento: brutal, comprometida y vibrante.

Lidia Coria
Twitter: @liXoria
Facebook: Cinéfilos a Bordo  
 

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