EDICIÓN IMPRESA | Por otro lado, una docente fue blanco de dos arrebatadores en moto que le quitaron su cartera y huyeron.
Una mujer que volvía a su casa en la zona norte se enfrentó en vano con dos ladrones en moto, que le quitaron su cartera y la arrastraron varios metros sobre la calle.
En diálogo con EL ANCASTI, el esposo de la damnificada, Carlos Morcos, expresó el susto que le tocó vivir a su mujer, que volvía de realizar compras en el supermercado.
La mujer sufrió el robo en la verdulería ubicada a metros de su casa, en avenida Los Terebintos al 1.100.
“Llegaron dos en una moto enduro. Uno descendió y forcejeó con mi mujer, que se opuso al robo. Así que la golpeó y le quitó la cartera con violencia, para luego arrastrarla desde la vereda hasta la calle”, puntualizó Morcos.
No obstante, la ama de casa se opuso duramente al accionar de los malhechores. “El motochorro tenía un pañuelo en la boca, y en el enfrentamiento, mi mujer intentaba sacarle el pañuelo y pegarle en los genitales”, subrayó el marido.
“Mi señora, al imaginarse que podían estar armados, cedió y les entregó la cartera. A los segundos llegó a casa a los gritos y con una crisis de nervios”, relató Carlos.
En ese contexto, el matrimonio expresó su temor por sus hijos, ante la actual ola de inseguridad.
“No se puede salir a la calle. Nosotros tenemos dos hijos adolescentes y uno tiene que acompañarlos hasta la parada de colectivo y estar alerta para que no les pase nada. La inseguridad en la calle es terrible”, concluyó Morcos.
En otro hecho, una docente que se dirigía a trabajar fue blanco de un violento arrebato ayer a plena luz del día, a mano de motochorros encapuchados, uno de los cuales le exhibió un arma a un transeúnte que intentó detenerlos en su fuga.
El ilícito se produjo ayer alrededor de las 9.30, cuando una mujer de apellido Tula se dirigía a trabajar y fue interceptada por los delincuentes en 25 de Mayo y Esquiú.
En diálogo con El Ancasti, la damnificada relató el episodio. “Yo iba por la vereda de la escuela San Martín, cuando un hombre con el rostro tapado me arrebató la cartera. Aunque forcejeé se la llevó. Fueron segundos”, contó Tula.
En ese sentido, la profesora relató cómo fueron esos minutos de angustia post robo. “Es la primera vez que me pasa. La sensación es de indefensión, angustia, de sentirte violentada. Porque te quitan algo que es tuyo”, sentenció la mujer.
En esa línea, Tula detalló el momento. “Fue bravo. Ahora estoy tomando calmantes que me recetó el médico por mi crisis de nervios”, comentó. Finalmente, los dos malvivientes huyeron con la cartera de Tula, que contenía 140 pesos en efectivo, sus documentos y tarjetas.