EDICIÓN IMPRESA | La mayoría opina que no hay prevención policial suficiente y admite que tiene “miedo”.
Mediante un sondeo realizado por El Ancasti en diferentes barrios de la ciudad capital se pudo conocer que los habitantes están preocupados y con miedo por la creciente cantidad de delitos contra la propiedad que se comenten. La mayoría atribuye como causal de este flagelo a la droga que circula “diariamente y a plena de luz de día” por diversos sectores y a la falta de control policial. Cada vez son más los propietarios que optan por colocar rejas y alarmas.
Este diario visitó diferentes barrios, tanto de la zona norte, este, oeste y el centro de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca con el objetivo de conocer la opinión de los vecinos sobre la inseguridad y sus causas. En líneas generales, los catamarqueños manifestaron su temor por este flagelo que los mantiene como “víctimas”, señalaron al robo de motos como principal delito que los preocupa y a las adicciones y falta de prevención policial como base del problema de la inseguridad.
Norte
En el norte de la ciudad se visitó tanto barrios populares como las 500 viviendas, Hipódromo, otros como el Parque la Gruta y también asentamientos como La Esperanza y Los Amigos.
“En este sector donde vivo todavía no han robado, pero sé que sí en otros sectores. La inseguridad no sólo se siente sino que se vive, porque si bien no entraron en casa me robaron la moto dos veces de la puerta de casa”, contó Érica.
“La causa de la inseguridad no es sólo la falta de trabajo, también está la droga y la Policía que no circula por el lugar", concluyó otro vecino.
Sur
En cuanto a los habitantes del sur, la preocupación mayor es la carencia de servicios básicos que les permitan contrarrestar los delitos. “No tenemos luz en toda la cuadra. La Municipalidad pone de esos faroles en donde el foco está desprotegido y los delincuentes los rompen cada vez que los cambian, por eso no sé qué les sale más barato”, dijo Gloria.
“Tengo un negocio y todavía no me han robado porque vivo entre rejas y duermo con un palo. Veo cómo los chicos se drogan y se juntan en la esquina y tengo que poner buena onda con ellos para evitar represalias”, admitió Facundo desde La Viñita.
Oeste
En los barrios El Potrerillo y las 920 Viviendas, el miedo también está instalado. “A las doce hay toque de queda en el barrio, estamos llenos de peatonales con una iluminación que no existe y la Policía nunca camina por el lugar. Los delincuentes acá están protegidos y los menores tienen vía libre para drogarse”, manifestó indignada una vecina.
La falta de infraestructura urbana, como calles en mal estado, también fue mencionada como causa de la inseguridad. “La Policía no pasa porque las calles son intransitables”, aseguraron.
Centro
En el centro la situación no es muy distinta a la de los barrios. Si bien la cantidad de ilícitos es menor, muchos reconocieron que “existen zonas que se volvieron inseguras, como el sector donde está la Sociedad Española y la misma plaza 25 de Mayo.
"Acá la culpa no es del chancho. No hay trabajo, no hay móviles policiales, los adolescentes no tienen oportunidades, entonces es seguro que se van a drogar y van a salir a robar", manifestó un comerciante luego de admitir que le robaron tres veces este año.