EDICIÓN IMPRESA | Un sujeto ofició de campana. A pocos minutos dos de su sus cómplices irrumpieron en su casa para concretar el robo. Actuaron a cara descubierta.
Una anciana sufrió un violento robo en su casa del Bº Parque América, a manos de precoces delincuentes, que simularon ser albañiles, la golpearon y le robaron joyas.
En diálogo con El Ancasti, Nelia Ester Agüero (87) contó cómo ocurrió el atraco. "A las 8, me golpeó la puerta un hombre que había venido a ofrecerse de albañil tres días seguidos, y me pidió pasar porque estaba trabajando en una obra en la casa del vecino que da al fondo de mi casa".
De inmediato, dos jóvenes a cara descubierta llamaron a la puerta de Agüero simulando ser empleados del albañil. "Cuando les abrí, uno me sujetó fuertemente del cuello y me llevó directamente al dormitorio. Me golpeaba para taparme la boca, y tuve que forcejear para que no me apretara tan fuerte", subrayó la octogenaria.
A continuación, los malhechores comenzaron a requisar las pertenencias de la anciana, en busca de objetos de valor. "Les di mi cartera, y les dije, 'miren, esto es todo lo que tengo, que no eran ni 50 pesos'. Pero el cómplice comenzó a ver todos los cajones de la cómoda", recalcó la anciana.
Finalmente, los ladrones se llevaron joyas valiosas, y con un gran valor sentimental para la damnificada. "Se llevaron un collar de perlas, una cadena de plata con una cruz. Mientras tanto, me decían 'entreganos el oro que tenés'. Por suerte no me arrancaron los aros dorados que llevaba puestos. Al final, quedé aturdida, y ellos aprovecharon para huir. Una vecina me auxilió y llamó a la Unidad Judicial", contó la jubilada.
"No sé cómo iré a pasar la noche, si me iré a dormir a la casa de mi hermana. Toda la vida viví en el centro y nunca sufrí esto. Creo que no me mataron porque no quisieron. Estoy muy angustiada", dijo Agüero, al borde de las lágrimas.
No obstante, la anciana se mostró ansiosa y confiada en poder reconocer al falso albañil, en caso de ser detenido. "Cuando lo vea en la calle, yo misma lo voy a detener y voy a llamar a la policía, porque a diferencia de los jóvenes, me acuerdo su cara. Incluso me dio una tarjeta con su nombre y su teléfono, al cual llamé y obviamente era falso", concluyó la octogenaria.