CARA Y CRUZ

Una decisión irreversible

EDICIÓN IMPRESA | CARA Y CRUZ. Era previsible que la decisión de retirar la línea productiva de embotellamiento tomada por la Coca Cola...  

  • sin vuelta. la coca cola retira de catamarca su línea de embotellado después de 49 años.

 Era previsible que la decisión de retirar la línea productiva de embotellamiento tomada por la Coca Cola generaría algún tipo de reacción por parte de los ex empleados que se quedan sin fuente laboral. Ésta detonó el domingo, luego de que la firma confirmara que sólo quedará en Catamarca la distribución y comercialización, mientras que el embotellado se traslada a Tucumán. 120 empleados continuarán en sus puestos, otros 20 con sus familias fueron relocalizados en Tucumán y 80, lamentablemente, quedaron afuera, indemnizados y con la posibilidad de insertarse en un programa de capacitación para la inversión del dinero que recibirán. Desde la empresa manifestaron que se trata de atemperar el impacto social de la decisión, pero la desazón de quienes tendrán que buscar otro empleo y reorganizar sus vidas es comprensible, sobre todo si se tiene en cuenta los años que llevaban en la firma, con buenos sueldos y empleo de calidad. La Coca Cola está en Catamarca desde hace más de medio siglo y hace 49 años que se envasan acá los productos. Habrá que ver el resultado de las líneas de contención trazadas para morigerar el golpe, pero hay que consignar que la decisión de levantar la línea de embotellamiento obedeció a criterios estratégicos y operativos de un empresa de carácter multinacional que resultó imposible de revertir.

 

En tal sentido, el Ministerio de Producción agotó todas las vías de negociación para que la decisión se revisara y se mantuvieran fuentes laborales de calidad como son las industriales. Las conversaciones comenzaron en el momento mismo en que trascendió que la línea de embotellado se retiraba, y alcanzaron picos de gran tensión. Hubo propuestas y sugerencias de la cartera productiva, pero ninguna convenció a la firma. Incluso se hicieron reuniones con funcionarios nacionales para encontrar una salida y no hubo caso. Los factores que determinaron la operación empresaria excedían cualquier capacidad de compensación del Estado provincial. Para el Gobierno, la noticia no podría haber caído peor, a sólo seis meses de haber asumido y con el compromiso de fomentar el empleo por fuera de la estructura de la administración pública. Por eso hizo lo posible para que el traslado a Tucumán no se produjera, en medio de una situación económica que es compleja al margen de las condiciones provinciales específicas y de la mera voluntad política local.

 


Los senadores y principales dirigentes del radicalismo evalúan por estas horas la estrategia más conveniente a seguir ante la decisión de la gobernadora, Lucía Corpacci, de ratificar a Marcos Denett en el cargo de Fiscal de Estado a pesar del rechazo que recogió el pliego en la Cámara alta. Como se informó, el Gobierno argumenta que los senadores del FCS se pronunciaron en forma extemporánea, pues cuando oficializaron su negativa ya estaban vencidos los 30 días establecidos por la Constitución para que el cuerpo decida sobre el acuerdo solicitado por el Poder Ejecutivo, al margen de considerar que, de cualquier modo, la sesión en que se produjo el rechazo fue nula. Los opositores sostienen lo contrario y la cuestión debería dirimirse a nivel judicial, directamente en la Corte de Justicia. Se baraja el planteo de una acción declarativa de certeza ante el máximo tribunal o bien promover impugnaciones específicas a Denett cuando le toque accionar como Fiscal de Estado. La cuestión tiene sus bemoles, porque existe el temor entre los ex funcionarios de que el Gobierno responda al desafío con una profundización de las líneas investigativas sobre lo actuado por las gestiones anteriores y no están seguros de salir bien parados en un escenario de esa naturaleza. Incide mucho en el análisis el hecho de que la Justicia haya comenzado a avanzar en causas críticas como la de las compras directas o la de OSEP. Aparte, evalúan que la mayoría en el Senado es muy ajustada y que la mayor parte de las bancas que se renuevan el año que viene -6 sobre 8- pertenecen a la UCR. Nadie está muy seguro de cómo quedarán los números a partir de diciembre del año que viene. Tal vez, manifiestan algunos, no sea muy prudente sostener una pelea de alto voltaje en medio de la cual el poder de fuego institucional se les reduzca.