EDICIÓN IMPRESA | Cuando la Municipalidad de la Capital creó su propio sistema educativo -con absoluto derecho, por cierto, por su condición de gobierno autónomo...
Cuando la Municipalidad de la Capital creó su propio sistema educativo -con absoluto derecho, por cierto, por su condición de gobierno autónomo- pudo esperarse que el servicio contemplase novedades pedagógicas y funcionales que lo justificaran, sea por tratarse de respuestas a particularidades de la realidad capitalina o por desarrollar un modelo educativo que contribuyese, a la postre, al progreso del servicio educativo estatal en la provincia.
Lo mismo pudo pensarse cuando Valle Viejo –su intendencia- hizo otro tanto y podría ocurrir que otros municipios deseasen también contar con una oferta educativa propia pero casi absoluto reflejo del sistema general de la provincia.
Lo que diferenció al de Valle Viejo fue la limitación de los recursos económicos para sostenerlo, como quedó a la vista con la protesta de sus docentes en procura de salarios adeudados, ya en la fase final de la gestión del ex intendente "Gallo" Jalile.
No hay motivos de fondo para desalentar la preocupación educativa de los Intendentes, que, en verdad, podría encarnarse de diversa manera y no sólo por la creación de asistencias que ya están funcionando en la órbita de la jurisdicción provincial. Hubiese tal vez sido útil que se contemplasen servicios educativos complementarios, que tuviesen en la mira por ejemplo, la capacitación en oficios, el llamado apoyo escolar, la iniciación informática, la formación artística, etc. destinados, sobre todo, a quienes no pueden acceder a los centros privados de este género.
No hace falta decir que estas propuestas tienen inmenso valor como refuerzos educativos que multiplican las posibilidades de una formación plena y de la habilitación para el trabajo, hoy tan necesaria.
En otras palabras, el servicio educativo municipal debiera ser un colaborador en la búsqueda del éxito educativo general de la provincia, más que la reproducción del servicio ya existente.
En el caso de Valle Viejo, la nueva conducción municipal avanza en un proyecto de transferir su escuela al área educativa de la provincia, con lo que se propone disminuir el gasto municipal y, además, mejorar la calidad educativa de la escuela, según sus declaraciones.
No queda claro si el traspaso que se está tramitando comprenderá sólo lo económico, la intendenta Natalia Soria habla, por una parte, de un tratamiento similar al que reciben las escuelas privadas subvencionadas y, al mismo tiempo de una transferencia al sistema público en el campo de lo pedagógico , por ende, de la supervisión. Lo que deja dudas sobre si la Municipalidad de Valle Viejo se quedará sin sistema educativo propio o conservará alguna competencia y responsabilidad sobre alguna de las áreas, como podría ser la relacionada con el local donde funciona su escuela.
Sea como fuere, parece que es un signo de realismo la intención de la comuna viejovallense de alivianar sus compromisos financieros liberándose de un servicio que ya brinda, a escala provincial, el Gobierno de Catamarca. Con los recursos "recuperados" podrá ahora resolver otros problemas juzgados naturalmente municipales, que son muchos y generalmente afrontados deficientemente.
Con saludable realismo, la municipalidad de Valle Viejo tramita la transferencia de su única escuela municipal al sistema educativo de la provincia.