CARA Y CRUZ

Síntomas de la elefantiasis

EDICIÓN IMPRESA |  CARA Y CRUZ. El clima es ingobernable y, en consecuencia, resulta absurdo echarle la culpa por él a alguien...

  • operativos. los problemas climáticos dejaron en evidencia, otra vez, deficiencias del estado.

 El clima es ingobernable y, en consecuencia, resulta absurdo echarle la culpa por él a alguien. Sí pueden buscarse responsabilidades, en cambio, para la ineficacia y los problemas que de los fenómenos climáticos se derivan, y que se descargan sobre todo en los sectores más vulnerables de la sociedad. Ayer llovió copiosamente sobre Catamarca y se produjeron los habituales inconvenientes en el interior y en asentamientos y barrios de la Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú, en los que fue necesario evacuar familias por las inundaciones y anegamientos que se sumaron al aislamiento que desde hace varios días sufren poblaciones enteras del interior por las crecidas. Ocurre cada vez que hay precipitaciones importantes y obedece a deficiencias de infraestructura y planificación que vienen de larga data y no es el caso analizar acá. Importa más consignar cómo el temporal de ayer dejó en evidencia, otra vez, la elefantiasis que padece el Estado catamarqueño. Saturado de agentes, sobredimensionado, enorme, debe sin embargo recurrir a la ayuda de otras provincias para dar respuestas en situaciones críticas. Fue muy notorio en Fiambalá, donde hubo que pedir el auxilio de helicópteros ajenos para tratar de socorrer a los afectados por las crecidas de los ríos. Visitantes que estaban en el complejo termal de la localidad tinogasteña quedaron varados porque, pese a que la convocatoria del punto turístico es creciente, todavía no se ha hecho un puente para facilitar el acceso y evitar que el lugar quede aislado cuando el Abaucán se embravece.

 


Ya que el Estado catamarqueño es tan inmenso, y políticamente resulta, por ahora, difícil revertir su sobredimensionamiento, podría esperarse al menos que en situaciones como las de las tormentas tuviera una capacidad de respuesta y equipamientos aceptables. Pero se constata que no: aparte de monstruoso, el Estado provinciano es también ineficaz para cumplir con sus cometidos.

 


Tal circunstancia, por cierto, no puede reprochársele al actual Gobierno, que se ha hecho cargo de su administración hace poco más de dos meses. Pero sí cabe consignar el déficit, como para ajustar las cosas. La gobernadora Lucía Corpacci y el intendente Raúl Jalil se pusieron a la cabeza de los operativos de auxilio en la Capital, así que estarán ya informados de lo que hace falta en este sentido. En Casa de Gobierno, mientras tanto, recrudecieron ayer los cuestionamientos a actores políticos e institucionales ausentes en los momentos difíciles. Al respecto, consignan que la mayoría de ellos no se perdieron festival ni carnaval alguno, y contrastan tal vocación para el esparcimiento con la falta de voluntad para arremangarse.

 


El Colegio de Abogados, a través de su presidente, Rolando Crook, calificó como "inoportuna" la intervención de la Justicia y el Gobierno en los piquetes que se instalaron en las rutas catamarqueñas por la polémica minera. Estas últimas manifestaciones contradicen las vertidas por la misma institución el 16 de febrero, en una solicitada, sobre el mismo asunto. Aquel pronunciamiento se hizo también luego de los desalojos de Tinogasta y Belén, sin que se incluyera en él alusión alguna a oportunidades. Cinco días después, la opinión divulgada es distinta y ya contiene pareceres sobre la "inteligencia de gestión" y apreciaciones críticas sobre el accionar adoptado por los poderes públicos.