EDICIÓN IMPRESA | CARA Y CRUZ. El intendente de Andalgalá, Alejandro Páez, se quejó por haber recibido menos coparticipación...
El intendente de Andalgalá, Alejandro Páez, se quejó por haber recibido menos coparticipación de la que esperaba y solicitó auxilio del Gobierno provincial para sostener las finanzas municipales. Según dijo, le depositaron 1,2 millones de pesos en lugar de los 1,7 millones que calculaba. Reclamó que la Nación y la Provincia le devuelvan a Andalgalá el aporte de los recursos mineros en explotación, que a su criterio la Perla del Oeste realiza "sin recibir a cambio la retribución justa que se merece este departamento, dueño de un patrimonio tan rico". Esto es una falacia: Andalgalá y Belén son los departamentos que más regalías reciben por el yacimiento Bajo La Alumbrera. En el caso concreto de la municipalidad de Andalgalá, desde 2004 ha embolsado más de 100 millones de pesos en este concepto, casi 10 de ellos en los 8 meses de la gestión de Páez, durante la cual el Gobierno provincial liquidó a las comunas lo que se les adeudaba de 2011 e intereses de 2010. De tal modo, existe una retribución por los recursos minerales extraídos de Andalgalá, que son las regalías. El intendente olvida introducir en su análisis que la renta minera provincial libera recursos públicos que antes se usaban para financiar, por ejemplo obras, recursos que contribuyen a que la coparticipación municipal crezca. Y olvida también lo que le toca a Andalgalá por el fondo sojero.
Acá hay obras de la Provincia que está paralizadas, no se está generando mano de obra para dar contención a la gente", le recriminó Páez al Gobierno. "Lo único que se hizo hasta acá fue nombrar funcionarios, no hizo un derrame efectivo en la gente; para qué queremos tantos funcionarios si no hay un derrame", añadió. Acaso lo que dice sea cierto, pero en cualquier caso sería oportuno que se interrogue acerca de lo que él mismo hizo en estos ocho meses para descomprimir la presión sobre las finanzas municipales de toda la gente que "hay que contener". Regalías y fondo sojero son recursos que crecen al ritmo del incremento de los precios del oro y la soja. ¿Qué programas de desarrollo ha pensado y aplicado Páez para que no se vayan por los caños de la inoperancia burocrática? ¿Qué proyectos para generar empleo genuino financia con ellos? Hasta ahora, la única propuesta que se le ha escuchado al intendente andalgalense es que se les permita a los municipios destinar a gastos corrientes -pago de sueldos, designaciones, erogación de insumos- las rentas financieras que arrojen las regalías depositadas. Nadie puede dejar de compartir con él que de nada sirve tener muchos funcionarios "si no hay un derrame" hacia la comunidad. Pero la caridad bien entendida empieza por casa. ¿Hizo algo Páez para que tal "derrame" se produzca? No ha hecho nada; su prédica se limita a echarle la culpa por el atraso y la pobreza en Andalgalá a su antecesor, el actual senador por Andalgalá José Perea, otro que bien bailó cuando le tocó administrar la Perla del Oeste.
Páez tendría que estar a la cabeza de las iniciativas y las ideas para transformar recursos mineros en progreso, por el hecho de que Andalgalá es el municipio catamarqueño que más liga en este concepto y, sobre todo, porque tiene que salvar una incoherencia de base de su gestión: llegó a la intendencia con el partido de Fernando "Pino" Solanas, despotricando contra la minería. Cuando asumió, advirtió la imposibilidad de gobernar sin los fondos que la tan demonizada minería provee, de modo que debe compatibilizar lo que antes pensaba y declamaba con lo que ahora hace. En lugar de ensayar complicados razonamientos, podría tratar de demostrar que su militancia antiminera obedecía a que la minería no se traducía en progreso para Andalgalá por la ineptitud de los gobernantes, cuestión que cambiará a partir de que él toma las riendas de la comuna. Pero no: prefiere imitar la fácil y cómoda actitud de los perpetuos pedigüeños. En lugar de reconfigurar el esquema de gastos del municipio, lo mantiene y lo profundiza exigiendo que la Provincia se haga cargo de la inoperancia municipal.