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Guaraz y el asfaltado perfecto

Podrán ser defectuosos los bacheos en Santa Rosa, pero el asfaltado de la trucha del intendente Elpidio Guaraz ..
Guaraz y el asfaltado perfecto
Extraña protesta. La escasa adhesión a las medidas de fuerza que implementa llevó a la agrupación Autoconvocados de la Salud, que lidera José “Tato” Traverso, a manifestarse en una suerte de “escrache” frente al domicilio particular del ministro de Gobierno Gustavo Saadi. Como Saadi carece de incumbencia en la cartera de Salud, el sentido de la protesta no quedó claro más allá del eventual perjuicio político que se le haya pretendido provocar al ministro, que es candidato a diputado nacional.
jueves, 05 de octubre de 2017 · 04:10:00 a.m.

Podrán ser defectuosos los bacheos en Santa Rosa, pero el asfaltado de la trucha del intendente Elpidio Guaraz merece las más altas calificaciones en el mundillo político local. Si se considera la legión de personajes que podrían, con legítimo derecho, disputarle la primacía, ha de reconocerse que el logro no es para nada menor. Sus napoleónicas ambiciones eran conocidas. Santa Rosa le queda chico y pretende extender sus dominios al municipio aledaño de Los Altos, a cuya Intendencia quiso postularse hace un par de años. Cambió de domicilio y tomó la previsión de encumbrar a su hermana a la Presidencia del Concejo Deliberante de Santa Rosa, cosa de que lo suplantara si llegaba a embocar, pero no pudo coronar la jugada. No se rinde, sin embargo. Ahora anda en componendas con el FCS/Cambiemos para complicarle la reelección al intendente alteño, Rafael Olveira, candidato del Gobierno. El Elpidio explica que no respalda al presidente Mauricio Macri ni al candidato a diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral, sino exclusiva y excluyentemente al candidato a la Intendencia del radicalismo, Carlos “Kikí” Olveira. Sus motivos son de orden afectivo y moral: “Kikí” Olveira es su “amigo” y Rafael Olveira es “un delincuente”. “Yo apoyo al candidato, no hay ninguna contradicción. A usted no le gustaría apoyar a un delincuente, (Rafael Olveira) es un hombre que no hizo ninguna obra en ocho años. Fue citado, está imputado y tiene denuncias graves; tendría que estar preso, yo no sé por qué motivo está parada la causa”, argumentó.

Llama la atención esto de que Elpidio Guaraz se alarme por los inconvenientes judiciales de un dirigente político. Justo él, que tiene cuentas pendientes por las variadas tropelías con que acostumbra nutrir la picaresca provinciana, como cobro de peajes, cortes de ruta, invasión de predios y entuertos administrativos e institucionales, todo aderezado con un estilo prepotente, más bien reacio a dar explicaciones a la Justicia. Debe destacarse que mal no le ha ido hasta ahora, ni con los fiscales ni con sus colegas políticos del oficialismo provincial, que le toleran cualquier desmesura vaya a saberse por qué. Acaso tenga asuntos por los que responder el intendente de Los Altos, pero, en cualquier caso, a las declaraciones de Guaraz les cabe aquello de “se ríe el muerto del degollado”.


 

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