Con escasa información acerca de los nuevos dueños de las tierras y de los objetivos de inversión que tienen en la zona, el intendente de Pomán, Francisco Gordillo, y su director de Información Pública, Antonio Carrizo, confirmaron las versiones sobre la venta de una importante cantidad de tierras -alrededor de 50 mil hectáreas- en la zona del Salar del Pipanaco.
Según informó Carrizo a EL ANCASTI, los propietarios serían extranjeros -de Corea e Italia- y ya habrían comenzado a desforestar la zona, que tiene uno de los bosques de algarrobo más importantes de Sudamérica.
Lo preocupante es que en esa extensión de tierras, que teóricamente está protegida por la ley de bosques, viven alrededor de 350 personas, en distintos puestos y parajes y hay tres escuelas que también quedarían dentro de las tierras adquiridas por extranjeros.
Carrizo señaló que la Municipalidad de Pomán tomó conocimiento de la venta de tierras debido a que representantes de la firma se presentaron en la comuna para gestionar el alquiler de máquinas que les permitan abrir caminos en la zona.
El Salar de Pipanaco es una extensa franja que corre paralela a la ruta 46, en la zona oeste de Pomán, desde Siján hasta los límites con el departamento Andalgalá. Aunque sólo está a 20 Km. de Saujil, la falta de caminos obliga a transitar alrededor de dos horas siguiendo huellas en vehículos 4 x 4 o motos enduro para llegar al lugar.
Carrizo manifestó su preocupación por la "gente que vive en la zona, sin títulos de propiedad, y que vive del algarrobo principalmente". Según comentó, el temor es que "les pase lo mismo que a los pobladores de La Paz", cuyas tierras fueron vendidas -con títulos perfectos- a un empresario norteamericano.
Aunque tampoco tenían información concreta sobre la situación, desde el Concejo Deliberante de Saujil anticiparon que realizarán un pedido de informes a la Dirección Provincial de Catastro para conocer la situación legal de las tierras.