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Cristina defendió el impuesto a las ganancias

EDICIÓN IMPRESA | La mandataria dijo que "no habrá extorsión ni amenaza" que detenga la marcha del modelo.

  • Cristina. Por cadena nacional.

Un día antes del paro y la marcha a la Plaza de Mayo, la presidenta Cristina Kirchner criticó ayer duramente a Hugo Moyano y realizó una férrea defensa del impuesto a las Ganancias, con lo que evitó tender un puente de diálogo con el secretario general de la CGT.
En un discurso en el que se reivindicó como "peronista" tras los cuestionamientos de Moyano, la jefa de Estado deploró el paro del gremio de Camioneros de la semana pasada y enfatizó: "Los principales beneficiarios de este proyecto están tratando de pincharlo con la lógica del escorpión".
En mensaje por cadena nacional desde la Casa Rosada, a pocas horas del paro con movilización a la Plaza de Mayo, la primera mandataria aseguró que "no habrá extorsión, amenaza, insulto o agravio" que a su criterio utilizan Moyano y un sector de los gremios para presionarla.
Cristina Kirchner dijo que a pesar de los "logros" para los trabajadores que se consiguieron durante su gestión y la de Néstor Kirchner, en los últimos nueve años, ellos son "merecedores de agravios, descalificaciones e insultos".
Cristina defendió el pago de ganancias y dijo "que es un impuesto a los altos ingresos que existe en todas partes del mundo", tras mostrar un informe de la AFIP con un detalle sobre lo que concretamente pagan los empleados solteros y casados con sueldos más altos.
Aseguró que el salario de los trabajadores argentinos "es el mejor de toda América Latina en términos nominales y de poder adquisitivo".
Al explicar como se distribuye la masa salarial entre los trabajadores indicó que "de 62 mil millones, el 19 por ciento de los trabajadores se queda con el 41 por ciento, y el 81 por ciento se queda con el 59 por ciento".
En ese contexto, enfatizó: "Sería interesante discutir esto de hacer socialismo con la plata del Estado, pero que cuando vienen a tocar la tuya, sos el liberal más acérrimo, sobre todo si te querés seguir llamando peronista".
Durante un discurso que se extendió durante más de una hora, la Presidenta dijo que a diferencia de los conflictos sociales de 2003 cuando llegó al gobierno Néstor Kirchner, ahora "no son porque la gente tiene hambre, sino porque le parece que es una injusticia contribuir con algo de lo que ganan para seguir sosteniendo las obras públicas.