31.05.12| 15:33 Tips para llevar el arte a una pared.
La decoración con murales está en auge. Si te cansaste de la sobriedad, de las paredes blancas o neutras, los murales son la opción perfecta para renovar el hogar. Se trata de dibujos de gran tamaño que brindan vida y hacen que cada pared cobre personalidad. Un mural le da al hogar un gran toque de arte y sobre todo originalidad.
Pintar murales en las paredes, pisos y hasta los muebles de una casa se hace fácil gracias al uso de plantillas que están disponibles en el mercado. Esta técnica de pintar con plantillas estuvo en apogeo en Europa en los siglos XVII y XVIII como un “método de colomural” para pintar las paredes a mano. Hoy, pintar con plantillas es algo muy popular y constituye la técnica menos costosa de decorar una habitación.
Los murales, además, si se aplican verticalmente, tienen la ventaja de hacer que la habitación luzca más grande. Si se aplican alrededor de algún detalle placentero o estrafalario en la casa, el mural llamará la atención hacia esa área en particular.
La técnica básica de pintar murales con plantillas consiste en fáciles pasos. En primer lugar, hay que medir la altura y el ancho del área a pintar y dibujar el perímetro de la plantilla de modo que quede derecha. Luego se aplica la plantilla adhesiva al área a pintar. Después se coloca en la paleta una cantidad de la pintura acrílica del color deseado.
Una vez preparado todo, con una brocha se toma una pequeña cantidad de la pintura y con un movimiento de pequeños golpes se pinta sobre la plantilla. Una vez terminado el proceso de pintar, se deja secar y luego se remueve la plantilla delicadamente.
Siguiendo la misma técnica se pueden pintar los diseños en armarios, puertas y demás muebles que necesiten un poco de vida.
Si uno tiene algo de maña con el arte, podrá hacer un buen mural, simple. Pero si lo que se quiere es un dibujo muy complejo, hay profesionales especializados que hacen murales a domicilio.
En primer lugar hay que trasladar el boceto a la pared, lo cual dependerá de la complejidad del dibujo. Hay varias opciones: trazar una grilla o silueta del dibujo con tizas; usar esténcils; utilizar un proyector; o hacerlo a mano alzada. En cualquier caso, es conveniente usar un nivel si hay partes del dibujo que deban quedar alineadas.
Para preparar el lugar hay que mover los muebles, cubrir el piso y colocar una cinta de pintor donde sea necesario. Si se le va a dar una capa fresca de pintura a toda la pared, es buena usar látex satinado. En caso contrario, hay que asegurarse de que la pared esté limpia. Con pasarle un trapo es suficiente.
Las mejores pinturas son las acrílicas, ya que se secan rápido y son solubles en agua, o sea, resultan fáciles de limpiar. Además se consiguen en tamaños pequeños, en una amplia variedad de colores, en cualquier papelería artística. Los artistas profesionales recomiendan pinturas a base de aceite, pero para un mural de interiores los acrílicos son una buena opción.
Los pinceles pueden ser de pelo sintético pero de buena calidad. Los de pelo natural se pueden dañar, ya que el acrílico seca muy rápido. Es necesario comprar varios pinceles, uno plano y ancho, para rellenar los espacios grandes, y al menos dos de punta redonda, uno chico y uno mediano, para los detalles y bordes.
Por último, se puede proteger la pared con un sellador a base de agua.
Con ganas y un poco de creatividad se pueden llevar adelante murales simples o complejos, para quienes se dan más maña con el arte. Solo es cuestión de animarse a renovar el hogar con un original mural.