Ruinas arqueológicas.

Palenque: reliquia maya

24.04.12| 22:55  Una antigua ciudad que guarda en sus palacios y templos parte de la historia de una civilización ancestral.

  • Las ruinas de Palenque.

    pacal.de

  • El Templo de las inscripciones.

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  • El Palacio, con su característica torre.

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  • El acueducto.

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  • Calavera tallada en la piedra de uno de los templos.

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  • Las ruinas se encuentran en medio de la selva.

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  • El juego de pelota. Su estructura consiste en dos paredes paralelas.

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 En México, en el actual estado de Chiapas, cerca del río Usumacinta, se encuentra la ciudad maya de Palenque. La Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1987. No por casualidad fue designada “Zona Protegida”. Se calcula que sólo se ha explorado un 10 por ciento de la superficie total, por lo que aún hoy más de mil estructuras esperan a ser descubiertas en la selva.

 

Esta ciudad maya, impresionante por su valor arquitectónico y escultórico, es uno de los sitios más importantes de esta cultura. El área descubierta hasta 2005 abarca unos 2,5 km², aunque se calcula que es sólo un 10 por ciento de su superficie total. Sin embargo, se la considera una ciudad mediana comparada con otras ciudades mayas como Tikal o Copán.

 

En medio de una selva densa y húmeda, con un clima cálido, el visitante se encuentra con estructuras imponentes. El Templo de las Inscripciones es una de ellas. Está sobre una pirámide escalonada, sobre el costado oriental de Palenque. Debe su nombre a los tres tableros de roca con inscripciones jeroglíficas, que se encuentran dentro del templo.

 

Los jeroglíficos detallan la historia de la dinastía regente en la ciudad y los hechos de Pacal el Grande, gobernante del estado maya de B’aakal, con sede en la ciudad de Palenque. El origen y los ancestros de Pacal, la banda celeste y deidades mayas, están escritos en los jeroglíficos.

 

En los muros de la cripta del templo hay bajorrelieves que muestran, entre otras cosas, la muerte de Pacal y su descenso al inframundo, donde toma la identidad de uno de los dos gemelos que, en el Popol Vuh, derrotaron a los señores del inframundo y alcanzaron la inmortalidad.

 

El Palacio es un complejo de edificios interconectados, que fueron construidos, remodelados y modificados a lo largo de 400 años, sobre una terraza artificial. Está situado en la parte central de la zona arqueológica y su nombre se debe a la conjunción de patios, crujías y la torre de cuatro cuerpos que lo caracteriza.

 

El conjunto de las cruces, formado por el Templo de la cruz, el Templo del sol, y el Templo de la cruz foliada, es otro grupo de construcciones arqueológicas. Los templos, sobre pirámides escalonadas, conmemoran el ascenso al trono del Señor Chan Bahlum II tras la muerte de Pacal el Grande y muestran al nuevo Señor recibiendo la grandeza de manos de su predecesor. Las cruces a las que aluden los nombres de los templos, son en realidad representaciones del árbol de la creación que se encuentra en el centro del mundo, de acuerdo a la mitología maya.
 


El acueducto es una estructura abovedada de tres metros de altura que conduce al río Otulum por debajo de la plaza principal de Palenque, en la sección de la fachada oriental del Palacio. Se complementa con un puente de piedra construido aguas abajo, en el lugar conocido como Baño de la Reina, al extremo norte del grupo principal.

 

El Templo del león, 200 metros al sur del grupo principal, debe su nombre al elaborado bajorrelieve, hoy destruido, que representaba a un rey sentado sobre un trono en forma de un jaguar bicéfalo. Otra estructura es el Templo del Conde, llamado así por Waldeck –quien se autodenominaba Conde-, quien lo habitó durante su estancia en Palenque.

 

El visitante en Palenque también se encontrará con el Juego de pelota, conformado por dos plataformas paralelas a la vista, aunque aún se requieren trabajos de exploración. Aquí los mayas jugaban un deporte que algunos podrían considerar “extremo”, ya que incluía sacrificios.

 

Palenque es una gran aventura, en la cual el visitante no sólo se adentra en la selva, sino también en la gran cultura maya.