EDICIÓN IMPRESA | La Dirección de Defensa Civil determinó que el Hogar Escuela y el CIC Sur sean los centros operativos para los damnificados.
Debido a la persistente lluvia y la falta de concreción de obras de desagüe que desde hace años se vienen anunciando, ayer la zona Sur de la Capital prácticamente se inundó por completo. La lluvia que se registró ayer fue la más importante de los últimos 2 años. Las calles con pendiente se convirtieron en ríos y en la zona baja de la urbe, a la vera del Río del Valle, los caminos eran lagunas. En el Centro de Integración Comunitaria (CIC) Sur fueron evacuadas 46 personas de los barrios Monte Cristo, San Martín, San Antonio, La Tablada y Santa Marta. De esta cantidad de evacuados, 15 eran niños, de meses a 10 años de edad.
Norma Quintero, responsable del CIC Sur, contó que se trataba en su mayoría de mujeres con sus hijos, dado que los hombres prefirieron quedarse en sus casas para evitar que les roben. Sergio Agüero y Daiana Espeche son un matrimonio con dos niñas de 2 y 3 años que viven en el asentamiento San Martín y fueron evacuados. “Vivimos en un ranchito de madera que se mojó todo. Ahora no tenemos donde dormir”, contaron. Esta familia fue la primera evacuada en el CIC Sur. Llegaron con lo puesto y allí recibieron ropa seca, calzado para sus hijas y alimentos.
Sandra también debió ser evacuada, desde La Tablada, en este centro operativo. Llegó con sus niños luego de que la pequeña habitación, precaria y prestada, donde vive con ellos y su marido desde hace un año se inundara.
Diario El Ancasti realizó una recorrida por los barrios de la parte baja de la ciudad, casualmente los más pobres. Adultos y niños salieron bajo la lluvia para autoevacuarse en el CIC Sur. Algunos no querían dejar sus casas por temor a que les roben lo poco que tienen.
Una vez más, las inclemencias meteorológicas afectaron a los que menos tienen. La Policía de la Provincia recorría las zonas más perjudicadas a fin de informar a la Dirección de Defensa Civil donde había prioridad. En el asentamiento Monte Cristo, familias que tienen por casa una precaria habitación construida con trozos de madera y cartones y techo de cañas, con piso de tierra –que por el agua que se filtraba por los techos se convirtió en barro- y con conexiones de luz clandestinas, pese a todo el peligro que ello implica, no querían dejar sus hogares. Otras familias, a pesar de que las calles estaban totalmente inundadas, caminaron bajo la lluvia, con sus niños en brazos, para poder llegar al CIC Sur y conseguir un refugio.
En el Barrio Villa Eumelia, varias familias permanecieron en sus hogares, algunos pusieron tachos, mientras esperaban la llegada de algún organismo que los socorriera.
Por su parte, Adriana Díaz, subsecretaria de Familia del Ministerio de Desarrollo Social, comentó que la Provincia trabaja de manera coordinada con la Dirección de Acción Social Directa de la Municipalidad, con Bomberos y con la Secretaría del Agua por el tema de desagües y cloacas.
Según la funcionaria, los sectores desde donde se pidió ayuda fueron los asentamientos La Esperanza y Mi Jardín, en el Norte, y en Monte Cristo y barrios aledaños en el Sur. También aseguró que se coordinaron tareas con Acción Social de Valle Viejo. En tanto, Octavio Gutiérrez, secretario Vivienda, en la mañana de ayer recorrió las zonas Sur y Norte a fin de realizar una evaluación de terreno.