Moda innovadora.

La moda del futuro ya esta aquí

01.08.12| 12:14 Tecnología y biología se alían con el diseño para idear prendas artísticas, funcionales e inteligentes. 

  • Vestidos "animatronics" de Hussein Chalayan.

    lanavedelamoda.com

  • Chaquetas formadas por bacterias.

    bacteriasactuaciencia.com

  • Diseños de Suzanne Lee, que trabaja con la biología para sus diseños.

    milenio.com

La experimentación científico-textil es una realidad desde hace años. Nuevas tendencias como los e-textiles (telas que incluyen electrónica y computación en su composición) o la biomoda (materiales inteligentes que crecen por si mismos y toman su forma final durante la cosecha) demuestran que la smart fashion está creciendo cada vez más.
 

Uno de los últimos innovadores es Hussein Chalayan, creador chipriota, que unió tecnología y diseño con sus “animatronics”. Mientras los alumnos del London College of Fashion toman el testigo de Chalayan con vestidos que se transforman por orden de la mente, en la facultad de moda y textiles de la prestigiosa Central Saint Martins han pasado los últimos cinco años experimentando con el diseño sostenible.
 

La diseñadora Suzanne Lee dirigió en el centro un programa de moda biológica, en el que fermentaba unos microbios mezclados con té verde y azúcar para confeccionar un material inteligente que se puede utilizar como tela o cuero vegetal.
 

Cultivar la propia ropa requiere un poco de paciencia. La bacteria tiene que crecer durante tres semanas en una tina de agua, secarse al sol otro poco más y moldearse al gusto de la futura prenda.
 

Se trata de un proceso que olvida a las máquinas de coser y destierra a productos nocivos para el medio ambiente, pero que conlleva un “pequeño” inconveniente. Si llueve o se moja demasiado, el material podría absorber el agua y disolverse.
 

La diseñadora Lee ha dejado el programa de la Saint Martins para convertir a la Biocouture en un proyecto open source (de fuente abierta) que llegue a más campos. Su investigación ha demostrado que otra moda sí es posible.

 

 

Otra novedad es que no sólo se pueden cultivar las prendas, sino que ahora también se pueden imprimir. Esto es lo que ha conseguido una de las diseñadoras favoritas de la cantante Björk, Iris van Herpen, que descubrió un diseño recién salido de una impresora 3D en la Semana de la Moda de París y ganó el reconocimiento de la revista Time como uno de los 50 mejores inventos de 2011.
 

El proceso de van Herpen se rige por diseñar el modelo en Photoshop, después trabajar con un arquitecto para modelar la prenda en 3D y finalmente imprimirla mediante un láser que transfiere energía a un polvo haciendo que se polimerice. El éxito de su onírico vestido le llevó a exponerlo en el Victoria&Albert Hall de Londres. La diseñadora ha seguido investigando esta vía en su última colección, donde mostró más diseños imposibles gracias a la impresión tridimensional.
 

“La moda inteligente ya es una realidad, no sólo existen prendas que cambian mientras andamos, las hay con aire acondicionado incorporado para zonas de calor extremo o chaquetas que nos transmiten información sobre el tiempo”, explica Sabine Seymour, directora del laboratorio de moda tecnológica del centro Parsons de Nueva York y autora del libro Estética funcional. Visiones sobre la moda tecnológica (en inglés).
 

Seymour asegura que el futuro del sector no está por la democratización de los precios. “Hay que ser realistas y entender que el nivel en el que se mueven estos diseños se enmarca dentro del mercado del lujo y difícilmente alcance a las masas”, indica.
 

La catedrática, que dirige una empresa que consulta a corporaciones para producir la smart fashion, toma como referencia el boom del Gore-Tex en las prendas deportivas para ejemplificar cómo una fibra inteligente puede llegar al gran público. “Al principio era mucho más caro pero su fabricación a gran escala y el interés de las marcas por comercializarlo lo ha hecho más accesible, integrándolo en el mercado”.
 

Toda una novedad en materia de diseño, que se presenta como “la moda del futuro”.


Fuente: elpais.com