14.06.12| 13:04 Una planta apreciada en la cocina que también tiene valor terapéutico.
La albahaca, también llamada basílico, es una pequeña planta de aroma fragante y ligeramente picante, apreciada por los amantes de la buena cocina, pero no es tan conocida por su importante valor terapéutico en múltiples aspectos.
La palabra Basilicum proviene del griego y significa “real”. Era considerada el rey de las hierbas. Sus semillas eran utilizadas en la medicina galénica y persa y se pensaba que para que la planta floreciera, ésta tenía que acompañarse con un lenguaje blasfemo.
En el antiguo Egipto, las hojas de albahaca eran esparcidas sobre las tumbas y utilizada como uno de los componentes del bálsamo usado para la momificación. La albahaca también es una planta sagrada para los hindúes y se cultivaba en macetas cerca de los templos y afuera de casi todas las casas. Se le atribuye a los dioses Vishnu y Krishna, y es utilizada ampliamente en la medicina ayurvédica donde se la llama tulsi. De sus semillas se hacían los rosarios.
Precisamente tiene su origen en la India y fue introducida en Europa por los griegos y luego por los romanos. Hoy en día se cultiva en regiones templadas, sobre todo en los países de la cuenca mediterránea. La esencia se produce en África del Norte, Francia, Chipre y las islas Seychelles.
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Su aceite esencial es extraído de las hojas a través de destilación. Sus acciones más conocidas son en el sistema nervioso y digestivo. Tiene propiedades antisépticas, antidepresivas, analgésicas, antiespasmódicas, carminativas, cefálicas, digestivas, emenagógicas, expectorantes, febrífugas, nerviosas, estimulantes de la corteza suprarrenal, estomacales, sudoríficas, tonificantes y afrodisíacas. También es usada para tratar problemas respiratorios como bronquitis, tos, resfríos y asma. A su vez, mejora la circulación sanguínea.
En el sistema nervioso funciona sobre la depresión, la ansiedad, el stress y el cansancio. También en dolores de cabeza, migrañas y neuralgias. Aclara el cerebro aturdido. Con la albahaca se pueden hacer baños, inhalaciones y masajes en dilución.
En el sistema circulatorio funciona como estimulante y tónico, también en baños o masajes en dilución. En el sistema digestivo, ayuda contra las náuseas, indigestión y el espasmo gástrico. Para ellos se aplican compresas y se pueden hacer masajes en dilución.
En el sistema respiratorio, la albahaca sirve para paliar la tos, el asma, la flema y el frío en los pulmones. También en la congestión de senos nasales y con la pérdida de olfato. Para ello se utiliza el hornillo, los baños, las inhalaciones y los masajes en dilución en el pecho.
La albahaca también tiene una utilidad estética para la piel. Funciona contra la flaccidez, por su acción refrescante y tónica. Asimismo se usa a veces como repelente de insectos. Para estos casos se aplican los masajes en dilución.
En el sistema reproductor, ayuda como emenagogo, con el retraso o escasez de la menstruación y alivia los calambres. Para esto se hacen los baños y los masajes en dilución.
Toda una joya de las hierbas, con múltiples funciones. Eso es la albahaca, tanto en la cocina como en el ámbito terapéutico.
Fuente: femeninas.com